Animales sueltos... y violentos
El domingo a la madrugada fui a buscar a mi hija a la salida del boliche Ipanema, en inmediaciones del Parque Alem. Mientras estaba en mi coche esperándola vi cómo un grupo de "animales" golpeaba a...

Martes 12 de Noviembre de 2013

El domingo a la madrugada fui a buscar a mi hija a la salida del boliche Ipanema, en inmediaciones del Parque Alem. Mientras estaba en mi coche esperándola vi cómo un grupo de "animales" golpeaba a un chico con piedras, patadas y hasta con botellas. Una chica quiso ayudarlo y recibió patadas en la espalda y en la cabeza. Había corridas y botellas de champán y de fernet (¿de dónde salieron a esa hora?) que volaban y caían sobre los chicos y el pavimento. Un desastre. Una locura. Parece que a los bolicheros sólo les interesa la seguridad en la puerta y dentro del boliche. Afuera, es tierra de nadie. Al otro día, mi hija se enteró a través de las redes sociales que el pibe sufrió fracturas de tabique nasal, mandíbula y algunas costillas, y cortes en el cuero cabelludo (será intervenido quirúrgicamente); la chica tuvo conmoción cerebral. Mientras atendían a estos chicos apareció otro golpeado y robado en el mismo lugar. Además, dicen, mientras un padre esperaba a unas chicas en su auto fue robado, aparentemente por el mismo grupo que atacó a los otros chicos. Yo me pregunto, ¿tanto cuesta enviar un móvil policial o agentes de la GUM a la salida e ingreso a los boliches, hacer controles de alcoholemia a los jóvenes y sacarles las botellas de alcohol? Algunos de estos chicos "hacen la previa" en la propia puerta de los boliches o en una zona de la costanera conocida como "el serrucho". ¿Nadie de la Municipalidad o de la policía ve esto? Claro, da más rédito económico hacer controles a los automovilistas que vuelven de cenar los fines de semana que velar por la seguridad e integridad física de nuestros chicos, que todos los fines de semana quedan a merced de estos animales violentos.

Carlos Roberto Almada