Lunes 13 de Diciembre de 2010
El jefe de Gabinete nacional Aníbal Fernández acusó al titular del gobierno porteño, Mauricio Macri, de haber dado “origen” a la toma del parque Indoamericano tras lanzar una promesa “electoral” como la entrega de escrituras a los propietarios de viviendas construidas en las villas. Además, Fernández aseveró que Macri promovió la “escalada violenta” en la zona y pretendió el desalojo del predio “sin importar la sangre, heridos o muertos” .
Desde su cuenta de Twitter, el funcionario nacional señaló: “No es nuestra vocación premiar la toma ni tampoco es ese el pedido de los ocupantes, cuyo reclamo no es otro que el cumplimiento de las promesas electorales y la revisión de las prioridades de la gestión de la ciudad de Buenos Aires, entre las que no figuran villas ni viviendas”.
Con el título “Villa Soldati, origen del conflicto y una solución por la vía política”, Fernández aseguró que la toma se originó luego de que el Pro diera origen “a su campaña electoral anunciando la entrega de los títulos de propiedad de los terrenos sobre los que se habían construido casas en villas como Piletones, Villa 20, Villa 1-11-14 y las Villas 3, 6, 17, 19 y 21-14. Con este objetivo los diputados Enzo Pagani y Cristian Ritondo presentaron un proyecto en la Legislatura para reformar el Código de Planeamiento Urbano. Cuando este proyecto fue anunciado con efusividad electoralista, lo primero que se provocó fue que una banda organizada atacara el obrador que tienen las Madres de Plaza de Mayo en Los Piletones, con 400 casas casi terminadas. Ese grupo fue rechazado por los trabajadores del obrador, pero alentados por esas promesas de inicio de campaña electoral, la gente de las villas se lanzó a ocupar el predio del parque Indoamericano”, continuó.
También mencionó que en la primera noche de ocupación “comenzó la violencia con el resultado de dos muertos” y que fue la Policía Federal “la que desalojó el predio y se lo entregó a la Policía Metropolitana que, insólitamente permitió que quienes lo habían ocupado, volvieran a hacerlo por segunda vez, con mucha más gente”.
Solución política. Fernández afirmó que el conflicto “sólo tiene solución política, pero el gobierno porteño se negó a llevar a cabo negociaciones con los ocupantes. Inferimos que Macri tendría vocación de conciliar una solución. Pero estábamos equivocados de medio a medio”, concluyó.