Lunes 26 de Octubre de 2009
Obispos conservadores que dicen representar a casi la mitad de los anglicanos del mundo instaron ayer a sus compañeros creyentes a reformar la Comunión Anglicana en lugar de aceptar la invitación del Papa Benedicto XVI a unirse a la Iglesia Católica Romana.
El grupo Sur Global, que el año pasado estuvo cerca de abandonar la Comunión, dijo que aquellos que se oponen a los clérigos homosexuales y otras reformas liberales debieran "mantenerse firmes con nosotros en conservar la herencia anglicana (y) buscar una vocación común". Rechazando indirectamente el ofrecimiento del Papa de recibir a anglicanos disconformes, el grupo llamó a las iglesias pertenecientes a la Comunión a adoptar un "convenio" para coordinar la política libremente estructurada comunidad anglicana mundial de 77 millones de fieles. Los conservadores ven este plan como una forma de bloquear reformas liberales en Estados Unidos, Canadá y Gran Bretaña.
Un llamado a convertirse al catolicismo de parte de obispos en países en desarrollo, donde la fe se está expandiendo, habría podido dar un gran golpe a la iglesia anglicana, fundada cuando el Rey Enrique VIII rompió lazos con Roma en 1534 para divorciarse de una esposa y casarse con otra.
El grupo Sur Global, que dice representar a 35 millones de anglicanos, estuvo a poco de un cisma en una conferencia en Jerusalén el año pasado y fijó un consejo de obispos para mantener un liderazgo ortodoxo para anglicanos desafectados en países Occidentales. l (Reuters)