Angeles en Rosario
Para que no siempre se escriban solamente las cosas malas, sino también reconocer que existieron, existen y existirán las personas buenas a nuestro alrederor es que escribo esta carta. Tengo...

Jueves 04 de Abril de 2013

Para que no siempre se escriban solamente las cosas malas, sino también reconocer que existieron, existen y existirán las personas buenas a nuestro alrederor es que escribo esta carta. Tengo un amigo que sufre de cefalea de horton, es algo que le provoca terribles dolores, al punto de tener que ir cada vez que le agarra a oxigenarse. Quiero destacar el excelente servicio y trato de todos los empleados del Hospital Roque Sáenz Peña que cada vez que recurre por su dolencia lo atienden eficazmente y con mucho cariño. Diás atrás le llevaron a su casa y por disposición del Ministerio de Salud Pública un tubo de oxígeno con mochila para ser transportado y poder viajar por cuestiones de trabajo sin el temor que le agarre uno de esos ataques y no tener dónde atenderse. Sé que hay una persona que tuvo mucho que ver para lograr este gran paso para que mi amigo pueda hacer una vida sin tanto temor por la  dolencia que sufre, quiero decirle que no la conozco pero ya la quiero mucho, y darle las gracias por ser el ángel en Rosario de mi amigo el cumpa (Javier Bosco) a la señora Rosita Oviedo.

Miguel  A. Tombetta