Jueves 14 de Marzo de 2013
Entre las anécdotas que el padre Ignacio Peries tiene de Jorge Bergoglio hay un par que no deja de destacar.
"Una vez me presenté ante él en Buenos Aires sin cita previa aprovechando que estaba allá. El por entonces arzobispo me atendió sin problemas y me dio tiempo para charlar. Así se manejaba", remarcó el cura del barrio Rucci.
Y también resaltó su proceder: "No tenía portero ni nada por el estilo, atendía a la gente yéndola a buscar y preparaba y servía el café".
En este sentido, Peries expresó: "Yo me siento amigo, desde el primer contacto que tuve con él; lo admiro por su humildad. Entiendo que me aprecia muchísimo, siempre me mandaba cartas".
Justamente, hace un tiempo el Vaticano solicitó informes sobre la Cruzada del Espíritu Santo (que lidera el sacerdote) y la actividad del propio padre Ignacio. "Bergoglio envió una carta excelente, habló muy bien y eso realmente me emocionó". La anécdota sirvió para comprender que en Roma están interesados sobre los fenómenos populares y el de Ignacio lo es verdaderamente. Pero, a veces, "existen malentendidos o referencias que vale la pena aclarar", sorpendió Peries quien, ahora, está convencido de que el nombramiento "es también una bendición para la Cruzada". Y también para los jesuitas. A su juicio, esta congregación no cuenta con tantas vocaciones.