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Analizan ofrecer viviendas fuera de Empalme a los ocupantes

Provincia y municipio censarán a las familias que tomaron un predio el viernes, que luego derivó en desalojo. El terreno está en zona inundable.

Miércoles 15 de Mayo de 2013

Provincia y municipio censarán a las familias que ocuparon un predio perteneciente a la fundación de la monja María Jordán, analizarán caso por caso y propondrán alternativas habitacionales. "Pero fuera del barrio ya que el terreno donde se instalaron (previo al desalojo) es zona inundable", advirtió Juan José Di Pollina, director del Distrito Noroeste, tras reunirse ayer con los vecinos en conflicto. Mientras, la religiosa amenazó con "dar un paso al costado" si se considera que su presencia en Empalme "no es necesaria".

El encuentro de ayer por la tarde buscó calmar los ánimos tras el violento fin de semana que vivió el barrio Toba. La tensión se generó el viernes, cuando un grupo de 30 familias ocupó un predio de una manzana en Cabal al 1400 bis, donde Jordán lleva adelante parte de su tarea comunitaria.

El sábado a primera hora de la mañana la policía desalojó el terreno, en cumplimiento de una orden judicial. Lo hizo en un operativo no exento de polémica por el presunto uso desmedido de la fuerza ya que se denunciaron al menos tres heridos de balas.

En aquella jornada se había acordado efectuar una reunión entre todas la partes para analizar el déficit habitacional de la zona noroeste. En ese marco, funcionarios provinciales, del municipio, de la Misión Franciscana "María Madre de la Esperanza" que lidera Jordán y referentes de los pueblos originarios se reunieron ayer por la tarde en el Centro de Distrito Noroeste.

"Fue un buen encuentro porque pudimos dialogar todas la partes como primer paso para encontrarle una salida al conflicto", destacó Di Pollina.

El funcionario aclaró que en la reunión "no se llegó a un acuerdo en pero si se elevaron ofrecimientos a los vecinos y se mencionaron ejes de acción para solucionar la problemática del hábitat".

Listado. La Intendencia pidió a los referentes de los pueblos originarios que presenten un listado completo de las familias con dificultades habitacionales. "En un primer momento se habló de 30 familias, pero hoy (por ayer) se mencionó que la cifra trepaba a los 60. Por eso necesitamos hacer este censo para saber con precisión la magnitud del fenómeno", apuntó Di Pollina.

Una vez concluido el relevamiento, provincia y municipio analizarán "caso por caso" y ofrecerán alguna "alternativa pero fuera del barrio ya que la zona ocupada es inundable. En ese sector no hay más espacios para urbanizar", aseveró el jefe del distrito Noroeste.

Renuncia. Por su parte, Jordán emitió un comunicado donde repasó su misión Rosario, analizó lo sucedido entre viernes y sábado y hasta amenazó con renunciar.

En la misiva la monja enumeró las acciones iniciadas en la década del '90 "como modo de apaciguar las carencias por las que atraviesan quienes menos tienen, y asegurarles salud, educación y formación necesaria para una vida digna en cumplimiento de sus derechos".

Luego apuntó que en el año 2003, el gobierno provincial, "por ley de expropiación donó una serie de lotes para el Centro Comunitario, que pertenecían a una quiebra y cuyo dominio era inexistente. Y esos terrenos fueron usurpados el viernes".

Respecto a los incidentes registrados, la religiosa indicó que hubo "un enfrentamiento totalmente ajeno a nuestra voluntad y al espíritu de nuestra obra. Queremos solidarizarnos con los heridos, y mostrar nuestro respeto para con los familiares, porque la violencia no forma parte de nuestra misión que aboga por la promoción humana y el crecimiento espiritual de las personas".

En ese marco advirtió: "Creemos que es el Estado quien poniéndose al frente de la cuestión social, política y cultural, deberá resolver el conflicto. Si considera que nuestra presencia en el barrio no es necesaria, y si esto también llegara a ser la voluntad de la mayoría de los que habitan la zona, sabremos dar un paso al costado y no continuar con la misión".

"Nada tenemos que ver —continuó— con la violencia que se generó entre los ocupantes y las autoridades. Deseamos que no se vuelvan a repetir, y que vuelva la calma, la paz y la esperanza".

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