Edición Impresa

Amparados por la tormenta robaron una joyería durante la madrugada

Los ladrones sabían lo que hacían y expusieron un despliegue que no condice con el monto del botín, estimado en unos 30 mil pesos. Ayer escrucharon la joyería "Nefertiti", ubicada en Mendoza al 900.

Jueves 28 de Noviembre de 2013

Los ladrones sabían lo que hacían y expusieron un despliegue que no condice con el monto del botín, estimado en unos 30 mil pesos. Aprovechándose de la tormenta que azotó la ciudad la madrugada de ayer escrucharon la joyería "Nefertiti", ubicada en Mendoza al 900. Para concretar el golpe modificaron la orientación de varias cámaras de seguridad y desconectaron la alarma. Además rompieron tres candados de la puerta de una persiana ciega. "Se tomaron todo el tiempo y no rompieron vidrios para no hacer ruidos. La tormenta tapó todo", relató Norma, dueña de la joyería junto a su esposo, Miguel Angel Gómez.

El robo fue ejecutado por conocedores del rubro que no dejaron una huella. Se llevaron sólo los paños con alhajas y joyas de oro y plata dejando la bijou de baja calidad. Y para remarcar su apego a los detalles retiraron la llave de una pesada caja fuerte de un cajón y tras abrir el cofre volvieron la llave a su lugar. Se alzaron con unos 8 mil pesos del escritorio del dueño, lo que sumado a las joyas orilló unos 30 mil pesos.

El golpe. La joyería Nefertiti tiene más de 30 años en el rubro y en ese tiempo Norma y Miguel recuerdan al menos cinco robos serios. Uno, hace 17 años, cuando Miguel recibió tres disparos de maleantes. Y el último, el 7 de enero de 2011, cuando les dijeron "venimos a llevarnos todo". Esa vez, rememoró ayer Norma, los arruinaron. "De ese robo no pudimos levantarnos más", agregó.

El robo a la joyería con nombre de reina egipcia se produjo entre las 2 y las 6 de la mañana. A la hora señalada en primer término cerró la heladería ubicada en Mendoza y San Martín, a unos 30 metros de la joyería. En esa esquina una cámara de vigilancia enfoca la vereda de Nefertiti y fue levantada por los asaltantes con un palo por lo que quedó enfocando el cielo. A la cámara que mira el ingreso del local le arrancaron los cables. También desactivaron la alarma. Luego rompieron los candados, barretearon la puerta de ingreso y adentro modificaron el enfoque de otra cámara antes de robar sin que nada los intimidara. Ni los dos carteles que advierten: "Sonría, lo estamos filmando"; y un pequeño santuario con estampitas de San Expedito, Santa Lucía, Ceferino Namuncurá y San Cayetano. A las 6.45 el portero del edificio contiguo a la joyería alertó a los comerciantes lo que había ocurrido.

Sin respaldo. Lo que el martes hasta las 19.30 eran paños exhibiendo alhajas, ayer eran paños de lágrimas. "La gente está equivocada respecto al negocio de joyería. Ya no se mueve como antes. Nosotros no tenemos seguro y son muy pocos los que lo tienen porque sale mucho dinero y los trámites son engorrosos. Hoy si a una pieza se le gana 100 o 200 pesos es un buen dinero", explicó Miguel. "Trabajamos con poca mercadería por el hecho de que nos ha pasado esto antes. Trabajamos con cosas chicas. A veces se pierden ventas porque no traemos mercadería. Nunca pudimos reponer lo que nos robaron hace cuatro o cinco años. Ahora, otra vez se llevaron todo y tuvieron todo el tiempo del mundo", agregó Norma. "Hace un rato vino un colega que nos dijo: «Hoy cerrá. Mañana vemos como lo acomodamos». Y ese colega perdió mercadería que nos había prestado", recalcó la mujer.

La denuncia por el robo fue radicada en la comisaría 1ª y en la pesquisa también trabaja la Brigada de Investigaciones. Las esperanzas están puestas en lo que pueden haber registrado una cámara del comercio, la cámara de vigilancia de 360 grados que la Municipalidad tiene en Maipú y Mendoza (a unos 70 metros de la joyería) o que alguna de las piezas robadas aparezca ofrecida en el mercado ilegal, como ya pasó incontables veces.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS