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Amenazaron con un arma a una nena para cometer un asalto en una chacra

Un grupo de maleantes actuó el martes a la tarde y lograron llevarse 30 mil pesos, un camión y una camioneta tras reducir a toda una familia.

Jueves 18 de Septiembre de 2014

"La imagen de mi hija con una pistola en la cabeza, llorando y pidiendo que no la maten, no me la voy a olvidar mientras viva". El relato de Daniel sobre el robo que sufrió el martes a la tarde en su chacra de Nuevo Alberdi Oeste no escapa de la realidad que hoy le toca vivir a gran parte de la ciudad, pero cuando cuenta como a su hija de 9 años uno de los ladrones le gatilló un arma en la cabeza su voz parece quebrarse y cobra dramatismo. "Decime donde tenés la plata de las vacas porque te juro por este santo que tu hija es boleta. Te la mato", recordó el chacarero que le gritó uno de los maleantes mientras sostenía con una mano la imagen de San La Muerte que llevaba colgando del cuello y con la otra una 9 milímetros en la cabeza de la pequeña. Los delincuentes retuvieron a Daniel, a su hermano, su esposa, su hija y sus padres durante una hora. Finalmente se llevaron alrededor de 30 mil pesos, una camioneta Ford Ranger modelo 2003 dominio ECU534 y un camión Mercedes Benz 1620 modelo 93, patente RRH443 cargado con rollos de alfalfa.

Daniel tiene 38 años y es el hijo de "El Gringo" Ricardo, un vecino reconocido de Nuevo Alberdi Oeste ya que hace 65 años que tiene una chacra que con el tiempo ha sumado dos hectáreas en las que cría caballos y animales de corral. La chacra de El Gringo está ubicada en la prolongación de calle Villa del Parque y el límite del municipio, a unos 100 metros de la ruta nacional 34. Su dueño, que sobrevivió a tres infartos y hoy se repone de una operación de carótida, vive en el lugar junto a su esposa, Alicia; sus dos hijos (un muchacho con síndrome de Down y Daniel), la esposa de éste y la pequeña hija de ambos, de 9 años. "Nosotros no somos casineros (por gente que gasta en el casino). Nos la pasamos laburando todo el día. A la chata la voy a volver a comprar en algún momento, trabajando se puede. Pero el camión es irrecuperable. ¿Vos no sabés cuánto tuvimos que trabajar para poder comprar ese vehículo?", recordó el hombre apesadumbrado.

Estudio de terreno. De acuerdo al relato que hicieron Daniel y su familia, el robo que se concretó el martes pudo haber sucedido 24 horas antes. "El lunes llegaron en un Volkswagen Bora color gris cinco hombres, tres de ellos vestidos con uniformes de recolectores de residuos, diciendo que nos querían comprar cinco o seis lechones para una fiesta de su sindicato. Pero había mucha gente en la chacra. Toda muy repartida. Me parece que ellos vinieron a robar y no se animaron", explicó Alicia.

"Entonces volvieron el martes con la excusa de dejar la seña por la compra de los animales, y como vieron que no estaba mi hijo, aprovecharon la situación", indicó la mujer. El martes a las 15 en la chacra estaban Alicia, Ricardo y su pequeña nieta. Daniel había salido a buscar alfalfa con el Mercedes 1620 y su esposa había ido a limpiar una quinta con un camión Ford 350. "Son changas que hacemos hace años y por las que después traemos algo de verdura para los animales", relato Alicia.

Hay gente afuera. A las 3 de la tarde, Ricardo y su nieta miraban dibujos animados en la tele. "Abuelo mirá, hay gente", dijo la pequeña mientras señalaba por la ventana el portón de acceso al predio. Eran otra vez los hombres del VW Bora gris. Esta vez eran cuatro hombres, uno vestido con ropas del Sindicato de Recolección de residuos. "Bajaron tres tipos y uno se quedó en el auto. Y al ratito se fue despacito. Se lo digo porque lo vio un vecino", explicó Ricardo. "Cuando mi esposo se asomó para ver qué querían, uno de ellos lo apuntó con un arma y saltó el alambrado (del cerco perimetral). Se cortó en la entrepierna porque le decía a sus compañeros: «Me parece que me corté los huevos». Y me pidió una bombacha de campo. Sangraba mucho", recordó Alicia.

Amenazada. Los tres delincuentes ingresaron a la casa y redujeron a los abuelos y la nieta. "Apuntaron a la nena: «La mato si no haces lo que te digo»", rememoró Alicia que le decían. "Ellos querían el dinero de unas vacas que pensaron que habíamos vendido. Pero no las vendimos, las llevamos a la isla porque acá no las podíamos tener", explicó la mujer.

En ese sentido, la pareja recordó que el jueves de la semana pasada Daniel y su familia decidieron trasladar 36 vacas y un toro que tenían en la chacra a tierras altas que un amigo de la familia tiene en la isla. Entonces las llevaron con el camión y alguien que vio el movimiento pensó que en realidad las habían vendido. "Nos mandaron a buscar la plata de las vacas. Sabemos que vendieron una jaula (un equivalente de 36 o 37 vacas a un valor de entre 6 mil o 7 mil pesos por cabeza). Así que no se hagan los listos", indicó Alicia.

Con el correr de los minutos llegaron al lugar la esposa de Daniel y su cuñado, quien padece síndrome de Down, en el camioncito Ford 350. Y Daniel arribó poco minutos más tarde al mando del Mercedes Benz 1620. En pocos minutos toda la familia estaba privada de su libertad. "Yo les pedí que a mi hijo, que tiene síndrome de Down, no le hicieran nada porque no entiende lo que pasa. Pero todo el tiempo le apuntaban a mi nieta, todo el tiempo la amenazaban", agregó Alicia.

Un buen botín."Les dije: «Si querés matanos a todos y da vuelta la casa. No vas a encontrar plata porque las vacas no las vendimos. Están en la isla»", rememoró Daniel. "Y como no había esa plata tuvieron que improvisar. Se llevaron alrededor de 30 mil pesos en efectivo, una camioneta Ford Ranger en la que cargaron cuatro monturas, frenos, bozales y rebenques; y el camión Mercedes 1620 con cuatro rollos de alfalfa. El camión es muy vistoso. La cabina es azul con la caja roja con blanco. Nomás entre la camioneta y el camión tendrás unos 450 mil pesos", agregó.

"Todo habrá durado más o menos una hora. Cada 15 o 20 minutos se comunicaban por medio de un Nextel con alguien de afuera. Nunca mencionaron un nombre. Se llamaban diciéndose «amigo»", recordó Alicia. Una vez concluida la faena, ataron a los más jóvenes y a todos los encerraron en una habitación. Los ladrones se repartieron en los vehículos y escaparon rumbo a la ruta nacional 34 por donde encararon hacia el oeste. La denuncia quedó radicada en la subcomisaría 2ª y actúa la Fiscalía de Flagrancia y Turno.

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