Martes 09 de Marzo de 2010
Al gris panorama que vive el país, se suman suaves lloviznas caídas el domingo y ayer en algunas zonas del sur, en la antesala del próximo invierno austral, cuyas bajas temperaturas, complicarían la precaria situación de miles de personas en pueblos derrumbados por el temblor o borrados del mapa tras las gigantes olas.
“Llovió y la gente busca nylon y latas para forrar las carpas. Tenemos miedo a eso, a que empiece a llover. Maderas y latas son tomadas para hacer un refugio de la lluvia”, dijo Ana Silva, de 40 años, quien perdió su casa en Dichato.
El gobierno no ha divulgado aún cifras de personas durmiendo en las calles o en improvisados albergues, pero el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, explicó que ya fueron enviadas 5.000 carpas a la zona afectada para dar refugio a 30 mil personas.