Sábado 27 de Agosto de 2011
Con el ataque a un casino que dejó 52 muertos, el peor en años, el narcotráfico está atreviéndose a más en México, aumentando las dudas de que las elecciones presidenciales del 2012 se celebren con normalidad.
A casi cinco años de que el presidente Felipe Calderón asumiera y lanzara al Ejército contra los violentos cárteles de la droga, los ataques contra civiles y el número de muertos han ido en aumento, al tiempo que crecen las críticas contra la estrategia del gobierno.
En una acción nunca antes vista, un grupo armado llegó en varios coches el jueves a un casino en la rica ciudad industrial de Monterrey, a plena luz del día, e incendió el lugar.
Las víctimas, entre ellas señoras de la alta sociedad de Monterrey, murieron calcinadas o asfixiadas.
"Monterrey está en un punto en que aún los militares mexicanos no pueden contener la cantidad de violencia (...) Anticipamos más violencia entre ahora y las elecciones", dijo Josh Miller, director general de Control Risks para México, Centroamérica y el Caribe.
"Estamos en una escalada de violencia. La impunidad es la causa de esta escalada", dijo el analista de riesgo Alberto Islas, refiriéndose a la extendida corrupción entre las autoridades, razón por la cual la mayoría de los crímenes quedan sin esclarecerse.
Las elecciones presidenciales serán el 1 de julio de 2012, cuando también será renovada la Cámara de Diputados y el Senado.
"Si se mantiene esta tendencia, preveo un escenario electoral muy limitado, desplazamiento de candidatos con mucha vigilancia y por aire, más uso de televisión, radio y redes sociales", dijo el experto en seguridad de la Universidad Nacional Autónoma de México, Javier Oliva. Y advirtió que no se pueden descartar atentados contra candidatos.