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Ambientalistas advierten sobre el peligro de derrumbes en barrancas

Ecologistas de San Lorenzo exigen la construcción de defensas ante la incesante navegación de buques de ultramar.

Jueves 14 de Abril de 2016

El hundimiento en el Paraná del Paseo de la Libertad y el derrumbe de la barranca adyacente en la ciudad de San Lorenzo reavivó el debate sobre la situación del área ribereña y los riesgos de que pueda repetirse un siniestro como el del lunes. “Hoy San Lorenzo está acongojada por el derrumbe del Paseo de la Libertad, pero cuando desde hace años y desde la Asamblea Permanente por la Vida advertimos sobre estas cuestiones, la mayoría de los asombrados de hoy nos dieron la espalda. Si no, esto quizás no habría pasado”, advirtió el ecologista sanlorencino Dante Sandrigo.
  En su perfil de Facebook, el ambientalista posteó un artículo publicado en 2010 titulado “Desbarrancados”, en la revista Palabras de la Asamblea, en el cual se advertía de los riesgos de derrumbe de las barrancas a causa de la intensa actividad naviera y comercial del río y la falta de defensas adecuadas.
  En diálogo con La Capital, Sandrigo destacó ayer que “el inconveniente del tránsito continuo de los barcos por el río, que entre otras consecuencias trae la caída de la barranca, no se había previsto de hacer las defensas, se priorizó realizar el canal, que fue financiado por el Estado y donde cobran peaje, pero dentro de ese costo no se incluyó el que requerirían las defensas”.
  El ambientalista sostuvo que “no sólo es que retrocede el espacio urbano sino que se pone en riesgo la población, gracias a que no había personas en el momento de la caída del Paseo, ya que allí siempre hay mucha gente que va al lugar por esparcimiento o deporte”.
  Advirtió que una situación similar “se da con las plazas al borde la barranca y siempre dependemos de un milagro para que la gente no sufra una tragedia”. Sandrigo detalló lo que debería hacerse: “Está el ejemplo del Club Naútico, que hicieron sus bajadas de lancha y las defensas que corresponden, no es demasiado complejo”.
  Además planteó que en su momento “les exigimos a las autoridades la realización de la obra que sería la solución definitiva: una costanera, prevista de calle San Luis a Falucho, pero no se hace porque para eso la cerealera ACA no podría usar el espejo de agua en el río y vería mermada su labor”. Aclaró que “no estamos en contra de ACA, el problema es que está mal ubicada”.

Vibraciones. Hace seis años, la ONG ambientalista sostenía: “El agua que desplazan los barcos golpea incesantemente la barranca produciendo una vibración que la resquebraja, separando lonjas de tierra que caen. Así, periódicamente vemos desaparecer para siempre partes de lo que nos pertenece, menguando un paisaje irrepetible. La solución del problema es muy sencilla e incluso económica: simplemente se deben llenar los vacíos con escombro y con tierra, formando en la base de la barranca un terraplén que actúe de contención”, expusieron entonces.
  La Asamblea Permanente por la Vida es una ONG de vecinos “contra la contaminacion y la inseguridad de las empresas dentro del radio urbano”, indicó. Sandrigo insistió en que “son continuos los derrumbes, fui testigo de cómo se venía abajo el espacio al que voy todos los días, también el paseo de costanera al fondo de calle Moreno donde la barranca está a un metro de la vereda, esto es continuo y se sabe”.
  Sobre las posibles causas del derrumbe del Paseo, señaló que “si bien la barranca tiene una tendencia natural a caerse por su composición arcillosa, esto se intensificó con el tránsito de los barcos y el crecimiento de las empresas, no estamos en contra del desarrollo económico sino que se tienen que tomar las prevenciones”. Y criticó que “todo esto se hizo sin pensar el perjuicio a la gente, las autoridades se preocuparon sólo por el beneficio económico”.
  Otra hipótesis que circula en San Lorenzo es que el oleaje provocado por los barcos se intensifica por una circulación de las naves a mayor velocidad que la permitida. Al respecto, el ambientalista planteó que “la velocidad de los barcos agrava las cosas, pero ya su tamaño es muy grande y como tal lo es la masa de agua que desplazan”, y reiteró la necesidad de defensas adecuadas.
  Sobre la obra que colapsó, que contaba con una defensa, dijo que “eso no fue defensa, o se hizo mal, el agua pasa por debajo del paseo y ese es otro tema aparte: si se cayó por la mala calidad de la obra”.

Batimetría. El ministro de Infraestructura provincial, José Garibay, informó ayer que “la semana que viene vamos a contratar una batimetría para conocer la situación de lecho del río y compararlo con lo que era al momento de la obra”.
  La batimetría es el relevamiento de las superficies subacuáticas. El funcionario añadió que “por el momento no hay hipótesis sobre las causas del derrumbe”, el cual es materia de estudio por los técnicos de la provincia.

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