Amargo despertar de un empresario de Esperanza
Al menos tres hombres armados y encapuchados ingresaron la madrugada de ayer a la vivienda de un empresario de la ciudad de Esperanza, cabecera del departamento Las Colonias, y tras maniatar al hombre y a toda su familia se llevaron 2.300 pesos, unos 500 dólares, una notebook, los teléfonos celulares de las víctimas y gran cantidad de alhajas.

Viernes 24 de Julio de 2009

Al menos tres hombres armados y encapuchados ingresaron la madrugada de ayer a la vivienda de un empresario de la ciudad de Esperanza, cabecera del departamento Las Colonias, y tras maniatar al hombre y a toda su familia se llevaron 2.300 pesos, unos 500 dólares, una notebook, los teléfonos celulares de las víctimas y gran cantidad de alhajas.

El hecho ocurrió alrededor de las 4 de la mañana en la vivienda de Laprida 533 donde reside Jorge Simonutti, de 59 años, quien es presidente del Centro Industrial y Comercial de Esperanza y propietario de una empresa metalúrgica. A esa hora el hombre dormía junto a su esposa, Estela Presser, de 48 años; y sus hijos. Roberto, de 23, y Hernán, de 25.

Los cuatro integrantes de la familia fueron sacados de la cama bajo amenazas e iluminados por las luces de las linternas que portaban los asaltantes. Tras ello los obligaron a dirigirse a otra de las habitaciones de la casa donde los encerraron y maniataron de pies y manos con alambres y los amordazaron con pedazos de tela.

No obstante esa situación, ayer los menores de los Simonutti aseguraron que los ladrones "siempre nos hablaron de manera muy amable y no ejercieron violencia alguna, ni física, ni verbal, siquiera".

Con la familia controlada, los ladrones comenzaron a reclamar dinero y a preguntar por una supuesta caja fuerte que la familia aseguró que no existe. Y, en determinado momento, uno de los maleantes le dijo a Simonutti: "A vos te vendieron por dinero, sabemos que tenés plata".

Por la puerta.Durante al menos una hora los ladrones requisaron todos los rincones de la casa para conseguir un botín de 2.300 pesos, 500 dólares, una notebook, cuatro celulares y varias joyas. Tras ello escaparon por la puerta principal de la propiedad, el mismo lugar por el cual habían ingresado utilizando aparentemente una llave maestra o ganzúa.

Según la familia, cuando los malhechores huyeron ellos creen haber escuchado el motor de un auto que arrancaba y salía a toda velocidad, dato que le refirieron a la policía al momento de radicar la denuncia.