Martes 18 de Septiembre de 2012
En la intersección de las calles Jorge Canning y Junín existe un predio perteneciente a la provincia de Santa Fe que funcionó en una época como entrada de la escuela Nº 471, "Rodolfo Rivarola". Hace un tiempo hicieron la entrada por calle Junín y esto quedó como el patio trasero abandonado. No cuenta con rejas perimetrales como el resto del predio, no hay iluminación, lo que lo convierte en sumamente peligroso para los transeúntes por los frondosos plátanos que nadie poda y la noche se convierte en terror. Es innumerable la cantidad de arrebatos que se dan cuando cae la tarde, los arrebatadores se esconden detrás de un viejo portón que también quedó de "adorno". Llamás a la comisaría y aparecen después del tercer llamado con una parafernalia de luces que se ven a dos kilómetros, es más que obvio que los arrebatadores no se van a quedar a esperarlos. Además, hay un yuyal donde conviven alimañas y personas. ¡Sí, personas! Hace poco se han instalado varias jóvenes que viven en la vieja caldera roja que sirve de adorno al mugriento terreno, han roto todos los vidrios de la construcción, hacen fuego de noche para calentarse y lo más probable es que en poco tiempo más traigan a sus parientes y amigos para hacer "un barrio privado", dado las características favorables para ello. Todo esto sucede a pasos de la modernidad de un inmenso supermercado y el shopping. Estas obras comenzaron en la Gobernación de Obeid, donde el proyecto para el "patio trasero" era una plaza iluminada, con juegos infantiles y perimetrada con rejas como el resto del predio. Cambió la política. ¿Cambió el proyecto?
Daniel Bodo / DNI. 8.412.787 / danybod@hotmail.com