Alma y maestra
De repente sentí que todo lo que alguna vez yo había escrito quedaba al desamparo y que las palabras de mis libros ya no tenían rumbo.

Sábado 19 de Diciembre de 2015

De repente sentí que todo lo que alguna vez yo había escrito quedaba al desamparo y que las palabras de mis libros ya no tenían rumbo. Gracias Alma Maritano por haberme abierto las puertas de un lugar del cual ya nunca voy a salir.

Sebastián Rogelio Ocampo
DNI 26.002.307