Allanaron un banco en Fisherton y hallaron vacío un cofre de Segovia
La policía allanó ayer a la tarde un banco en el barrio de Mario Roberto Segovia, el rosarino acusado de contrabandear toneladas de efedrina a México, pero encontró vacía la caja de seguridad que tenía registrada a su nombre. La expectativa de encontrar millonarias sumas como las que aparecieron nueve días antes en su chalé de Fisherton se desmoronó.

Miércoles 03 de Diciembre de 2008

La policía allanó ayer a la tarde un banco en el barrio de Mario Roberto Segovia, el rosarino acusado de contrabandear toneladas de efedrina a México, pero encontró vacía la caja de seguridad que tenía registrada a su nombre. La expectativa de encontrar millonarias sumas como las que aparecieron nueve días antes en su chalé de Fisherton se desmoronó. El último movimiento registrado del cofre había sido un mes y medio antes de su detención.

En otro orden, el juez federal de Campana, Federico Faggionatto Márquez, indagó ayer durante varias horas a Hernán Jesús Segovia, el cabo de la policía rosarina que es hermano del implicado principal, detenido el lunes en su casa de la zona sur de Rosario. El suboficial fue llevado a Campana ayer por la mañana. Los investigadores establecieron a través de un informe de Migraciones y por el sello en su pasaporte que en los últimos tiempos el ex policía Segovia habría viajado a varios países, entre ellos China, el mayor exportador de efedrina, una sustancia utilizada para elaborar fármacos legales pero también como precursor para drogas sintéticas.

En el banco. Efectivos de la policía bonaerense y de la ex Drogas Peligrosas de la policía santafesina se presentaron a las 15 de ayer con una orden de allanamiento en el banco Galicia de Eva Perón 7974. Buscaban el contenido de una caja de seguridad que Mario Roberto Segovia tenía registrada a su nombre en esa entidad bancaria, a 13 cuadras de su chalé. Pero cuando registraron el cofre, estaba vacío. La última operación con la caja de seguridad fue el 8 de octubre, según el registro bancario.

Los investigadores advirtieron la existencia de esa caja de seguridad a partir del secuestro de documentación en los allanamientos y tratan de establecer en qué otras entidades bancarias manejaba cuentas Segovia. Por el momento se constató una en la que tenía una deuda de 2 mil pesos, según una fuente policial.

"La caja de seguridad fue abierta por escribano público ante testigos, pero estaba vacía", dijo el comisionado Honorio Rodríguez, jefe de la delegación Zárate Campana de la policía antidrogas bonaerense, quien especificó que esperaban encontrar "documentación o valores que puedan hacer a la investigación". El jefe policial añadió que el juzgado requirió al banco que informe los últimos movimientos de la caja de seguridad y "quién los realizó".

El jefe de la policía santafesina, comisario Juan Luis Hek, dijo que dotaron a sus pares bonaerenses de los "máximos recursos para agilizar la investigación". Y sostuvo que antes de la detención de Mario Segovia a los investigadores locales les "había llamado la atención alguna actitud" por lo que estaban "haciendo un seguimiento previo por una posible causa de comercialización de drogas" que, ahora, les permitió colaborar con la causa por la ruta de la efedrina.

El allanamiento fue ordenado por el juez Faggionatto Márquez, un día después de la detención en Rosario del hermano policía de Segovia. El efectivo fue imputado de una grave acusación. Además de afrontar cargos por contrabando agravado al igual su hermano Mario, está sospechado de participar en el lavado de dinero y en maniobras de evasión fiscal de la organización, según consignaron ayer a este diario fuentes de la causa.

 

El hermano. Ayer el policía de 32 años fue trasladado desde la Jefatura rosarina a los tribunales de Campana. Fue imputado como partícipe necesario de contrabando y acopio y tenencia de estupefacientes y precursores químicos con fines de comercialización, todo esto agravado por la participación de tres o más personas. Son delitos que contemplan una pena de 8 a 20 años.

La acusación derivó del hallazgo en la casa de su madre, en Santiago 4818, de documentación vinculada a su hermano. Esos documentos se hallaron destruidos en un tanque, según una fuente de la causa, lo que implica una supresión de prueba. Los delitos que le imputan se consideran no excarcelables porque se presume que, en libertad, podría intentar entorpecer la investigación.

"Creemos que no sólo no desconocía, sino que en cierta medida apuntalaba la actividad de su hermano. Como cabo de la provincia de Santa Fe no tiene medios para alquilar una vivienda por 3 mil pesos por mes", dijo una fuente judicial.

Los efectivos antidrogas de la Bonaerense llegaron el lunes la casa del barrio Las Delicias luego de que agentes de la ex Droga Peligrosas contactaran al juez para transmitirle información que involucraba al cabo. Así se dispuso el operativo conjunto que se realizó el lunes a la noche, con otros tres allanamientos en simultáneo.

La voz del rey. Ayer se supo que Mario Segovia, conocido como "el rey de la efedrina", solicitó en el juzgado de Campana ampliar su declaración indagatoria. Es un hecho significativo porque al ser conducido por primera vez a este tribunal se había negado a hablar. El juez lo escuchará mañana.

Fuentes de la investigación dejaron claro que los operativos en el área de Rosario no terminaron y que, a partir de ellos, surgirán nuevas imputaciones, en relación a operaciones comerciales.