"Algunos murieron agarrados a los barrotes"
Luis Alonso Armendariz, periodista de Radio Impacto de Comayagua fue uno de los primeros en llegar al penal siniestrado.

Jueves 16 de Febrero de 2012

Luis Alonso Armendariz, periodista de Radio Impacto de Comayagua fue uno de los primeros en llegar al penal siniestrado. "A eso de las 22.30 (de anteanoche) me avisan, me desplazo rápidamente y al llegar ya había una buena cantidad de gente en los portones, como unas cien personas. Logramos ingresar y nos topamos con personas heridas, quemadas. Algunos estaban llorando y pedían que ayudáramos a otros reos que estaban dentro del penal", recordó".

"Junto con otros compañeros de otros medios entramos al interior del penal, donde nos dirigimos a ver los módulos que estaban quemados, las llamas aún estaban vivas. No tuvimos ningún problema para el ingreso porque los portones estaban completamente abiertos", dijo Armendariz.

"Los elementos (guardias del penal) estaban sacando a algunos detenidos que tenían quemaduras en sus espaldas, en sus brazos, en eso estaban. Se sentía el olor a carne quemada, se sentía el miedo", describió. El cronista de 28 años, con 5 de experiencia de las redacciones, dijo que quedó asombrado de lo que veía. "Dentro de las celdas había personas totalmente quemadas, parecían maniquíes tirados en el suelo. Y escuchaba a los prisioneros decir: este es fulano de tal o este es mengano de tal", explicó.

"Los mismos prisioneros me dijeron que el fuego se inició en el módulo 6 por un corto. Pidieron auxilio, pero los custodios no les abrieron los portones", aseguró.

"Algunos murieron agarrados a los barrotes, otros se ahogaron tras meterse en tanques de agua, y hubo quienes trataron de escapar en los techos, y también murieron", dijo Armendariz. La cárcel fue construida para albergar a 600 presos y tenía casi 900.