Viernes 07 de Octubre de 2011
"Ella (por la falsa enfermera) entra, me sonríe y pensé que venía a visitar a la chica de al lado, pero se pone al costado de la cama y me dice que es de neonatología y que se la tiene que llevar a la beba para un control", relató ayer la madre de la beba, Lucía Graduazzo.
La joven completó: "Agarra la mantita y le doy la nena. Me dice que le ponga el gorrito porque en neo, si no, la iban a retar. Cuando se la doy, le sentí mucho olor a cigarrillo a ella. Cuando ya se estaba yendo, sentí que algo raro pasaba".
"Ahora que volvió estamos felices", señaló el padre de la beba, Guillermo, conmovido, en la puerta de su casa, donde su esposa, Lucía Graduazzo, de 26 años, descansaba después de la dura jornada de anteayer, y tiene asistencia psicológica. Sala dijo que cuando volvieron del hospital con la niña "toda la familia se puso a llorar de emoción, porque nos volvió el alma al cuerpo". Y la abuela de Pía, Fabiana de Sala, dijo que "uno siempre ve por los noticieros cuando pasan estas cosas y se lamenta, pero le tiene que pasar a uno para saber la angustia y desesperación que se vive".