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Alemania vota: Angela Merkel es gran favorita, la duda es con quién gobernará

Sus democristianos lograrían un 40 por ciento. Si los socios liberales retroceden, se forzaría una coalición con los socialdemócratas. La canciller pidió a sus electores que le otorguen "un mandato fuerte".  

Domingo 22 de Septiembre de 2013

La canciller alemana Angela Merkel pidió a sus electores que le otorguen "un mandato fuerte", en vísperas de las elecciones de hoy. Es la gran favorita para seguir al frente del gobierno, aunque se ignora con qué coalición gobernará.

Recibida triunfalmente antes de su último discurso de campaña, la dirigente democristiana, sonriente y relajada, pidió ese "mandato fuerte" para "seguir sirviendo en los próximos cuatro años a Alemania, un país respetado en Europa, que defiende sus intereses pero es también amigo de muchos países". La canciller, aclamada por unos 4.000 militantes de la Unión Cristiano Demócrata (CDU) que portaban pancartas con la inscripción "Angie", es claramente favorita para imponerse hoy y lograr un tercer mandato consecutivo como jefa de gobierno.

En cambio, es posible que no pueda preservar su actual coalición con los liberales del FDP, y que se vea obligada a forjar una "gran coalición" con sus adversarios socialdemócratas del SPD. Según un sondeo divulgado ayer (en Alemania no hay veda electoral) la CDU de Merkel y su aliada bávara CSU obtendrían el 39 por ciento de votos, y el partido liberal FDP, un 6 por ciento. Los socialdemócratas del SPD lograrían un 26 por ciento, y sus aliados verdes, 9 por ciento. La izquierda radical Die Linke (literalmente, La Izquierda) también conseguiría un 9 por ciento.

Con La Izquierda, no.De esta forma, sumando votos, la coalición de Merkel (CDU-CSU y FDP) obtendría un 45 por ciento, un punto más que la oposición (SPD, Verdes y La Izquierda), con 44 por ciento. Otra encuesta publicada ayer por el semanario Bild am Sonntag acredita a Merkel el 40 por ciento, un punto más. Este sondeo da alFDP también el 6 por ciento. El límite para ingresar al Parlamento es del 5 por ciento. De manera que si el FDP no llega a ese umbral quedaría afuera del juego, y obligaría a los democristianos a negociar con los socialdemócratas. Estos a su vez, que podrían formar una coalición "pura" con los Verdes y La Izquierda, han descartado de plano a esta última formación. En otras palabras, los socialdemócratas prefieren una coalición con su eterna adversaria Merkel antes que formar gobierno con la extrema izquierda postcomunista. "El suspenso persiste hasta el final. La carrera entre partidos del poder y partidos de la oposición es muy disputada" declaró el jefe del instituto Emnid ,que hizo el primer sondeo citado, Klaus-Peter Schoppner.

Por esto, y desde hace varios días, el escenario más probable es el de una "gran coalición" entre los democristianos y los socialdemócratas, una situación que ya se produjo en el primer mandato de Merkel (2005-2009). La convivencia funcionó entonces relativamente bien. Pero los analistas señalan que hoy, con la crisis europea aún abierta, el panorama sería diferente. Merkel ha sido criticada por su oposición a la "mutualización" de la deuda soberana en Europa, y por defender las severas políticas de austeridad ante la crisis.

Su principal rival, el candidato socialdemócrata Peer Steinbrück, prefirió por su lado concluir su campaña en Frankfurt, capital financiera de Alemania y sede del Banco Central Europeo (BCE). "¡Está en sus manos! ¡Por favor, vayan a votar! Somos el partido que quiere colmar las carencias" sociales, afirmó Steinbrück, de 66 años, tras prometer un salario mínimo. Alemania tiene un muy bajo nivel de desempleo, pero los sueldos son relativamente bajos y muchos empleos son parciales o precarios. El carácter opositor de Steinbrück es algo dudoso: fue ministro de Finanzas de Merkel durante el gobierno de coalición de 2005 a 2009.

"El mejor".La canciller se jacta de haber dirigido "el mejor gobierno desde la reunificación" alemana en 1990 por haber hecho bajar el desempleo al 6,8 por ciento mientras subía a niveles récord en los países vecinos. Apodada cariñosamente "Mutti" ("Mamá"), Merkel, al frente del país más poblado de Europa, es de lejos la personalidad preferida de los alemanes y ha impuesto su visión para salvar el euro. Tras la crisis del modelo alemán en los años 90 y a principios de los años 2000, cuando el país era apodado "el hombre enfermo de Europa", Merkel supo restablecer la confianza, aunque le queda por resolver el problema del declive demográfico: el país envejece y debe atraer trabajadores de sus vecinos (ver aparte). "El escepticismo o el miedo al futuro dejaron paso a la relativa satisfacción con la economía y a la confianza en el futuro", señaló el politólogo Nils Diederich, de la Universidad Libre de Berlín. Steinbrück no ha logrado desestabilizarla durante la campaña, a pesar de sus ataques contra el punto débil de la canciller, su balance social, que ha convertido a Alemania en uno de los países de Europa con salarios más bajos, con siete millones de personas que ganan menos de 8,50 euros por hora.

Cerca de 61,8 millones de electores están llamados hoy a las urnas para elegir a los 598 diputados del Bundestag (Cámara baja), que luego designarán al canciller. Los primeros sondeos a pie de urna están previstos para las 18 (13 de la Argentina).

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