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Alemania expulsa al jefe de los servicios secretos estadounidenses

Merkel sostuvo que el espionaje de Washington es un "desperdicio de energía". La decisión de Berlín se produce tras el descubrimiento de un segundo topo de Washington en menos de diez días.

Viernes 11 de Julio de 2014

El gobierno alemán anunció ayer la expulsión del jefe de los servicios secretos estadounidenses en Alemania, tras descubrir a dos presuntos espías que trabajaban para Washington, una decisión que agravó el cortocircuito iniciado hace ya un año atrás por las escuchas de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) norteamericanaque incluyeron un supuesto pinchazo al celular de la canciller Angela Merkel. Una semana después de que saliera a la luz la detención de un espía doble en el interior de los servicios secretos alemanes acusado de vender 218 documentos a Estados Unidos, y al día siguiente de conocer un nuevo caso de un presunto "topo", en esta ocasión en el Ministerio de Defensa, parece se llegó al límite de la paciencia alemana. "Se instó al representante de los servicios secretos en la embajada de Estados Unidos a abandonar Alemania", informó el portavoz del gobierno alemán, Steffen Seibert. "Berlín considera todos estos acontecimientos muy serios", agregó.

La expulsión se produce "como respuesta a una falta de cooperación (constatada) desde hace tiempo en los esfuerzos para esclarecer" la actividad de los agentes de los servicios secretos estadounidenses en Alemania, explicó ayer en Berlín el presidente de la comisión parlamentaria de actividades de inteligencia, Clemens Binninger. Esta medida, muy inusual entre aliados de Washington, tiene pocos precedentes que se le puedan comparar. El más parecido se produjo en 1995 cuando Francia pidió a Estados Unidos que retirara a varios agentes por espionaje en su territorio. La vía de solicitar al responsable de los servicios secretos, acusado de haber guiado a los dos supuestos espías, que abandone el país evitaría una solicitud formal de expulsión. En caso contrario, podría ser declarado "persona non grata" para obligarlo a dejar Alemania en un intervalo de 72 horas.

La ministra de Defensa alemana, Ursula von der Leyen, aplaudió esta decisión. "Creo que es acertado que el gobierno alemán haya dado una señal clara de que no va a tolerar más este tipo de abuso de confianza y que se debe establecer un nuevo comienzo conjunto", afirmó la funcionaria cristianodemócrata. "Pero esta confianza se ha quebrantado profundamente en un momento". La Casa Blanca rehusó ayer comentar la expulsión, pero la embajada estadounidense en Berlín dijo que era esencial continuar con una "estrecha colaboración" con el gobierno alemán en todos los ámbitos. Tampoco la Agencia Central de Inteligencia (CIA) hizo declaraciones. "No queremos comentar el asunto", se limitó a responder a la prensa a un vocero de la central de espionaje en Langley, Washington,

Para la canciller Angela Merkel, el espionaje de Estados Unidos en suelo alemán es "un desperdicio de energías" como consecuencia de unas prioridades erróneas. La mandataria germana destacó ayer la necesidad de hacer frente a un gran número de problemas para lo que hay que concentrarse "en lo esencial". En este punto destacó los problemas actuales en Siria, Ucrania, Medio Oriente o la lucha contra el terrorismo, algo absolutamente prioritario para ella "en lugar del espionaje recíproco" entre aliados. "La Guerra Fría ha concluido", las tareas de los servicios secretos en el siglo XXI deben ser otras muy distintas, y lo fundamental es mantener la "confianza" entre aliados que "comparten valores", añadió.

"Estupidez". Mientras, el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schuble, echó en cara a Washington haber actuado con estupidez. "Es totalmente idiota que Estados Unidos fiche en nuestro país a gente de tercera clase. Tanta estupidez da ganas de llorar", sostuvo el ministro, famoso por hablar sin rodeos.

En casos separados ocurridos en los últimos 10 días, un alemán fue detenido y otro fue puesto bajo investigación por sospechas de que trabajaban para un servicio secreto extranjero, según informaron las autoridades, aunque sin dar más detalles. La prensa germana informó que los dos hombres espiaban para Estados Unidos. El ministro de Interior, Thomas de Maiziere, dijo que las informaciones que consiguieron los norteamericanos eran de poco interés, pero que "el daño político es grave y desproporcionado", añadió.

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