Alemania: Colonia desplegó su humor ácido en la fiesta de carnaval
Cientos de miles de personas salieron a las calles ayer para participar del Desfile de las Rosas, un evento anual en la ciudad alemana de Colonia que cierra las festividades del carnaval.

Martes 09 de Febrero de 2016

Cientos de miles de personas salieron a las calles ayer para participar del Desfile de las Rosas, un evento anual en la ciudad alemana de Colonia que cierra las festividades del carnaval.

Los cinco días de jolgorio se caracterizaron por fuertes medidas de seguridad, luego que durante el día de Año Nuevo hubiesen robos y asaltos sexuales. La policía duplicó el número de agentes en las calles este año a fin de tranquilizar al público tras los sucesos el 31 de diciembre, que fueron atribuidos a extranjeros. Ese día la policía recibió 542 denuncias, entre ellas 45 de violencia sexual, inclusive violaciones. Esas cifras se aproximaron a las del año anterior, cuando la policía reportó 50 delitos sexuales durante el carnaval.

El Desfile de las Rosas por poco no se realizó debido a pronósticos de mal clima, pero la municipalidad aprobó la fiesta siempre y cuando no hubieran caballos, títeres o marionetas grandes o banderas.

Debido a pronósticos de fuertes vientos en toda la Alemania occidental, otras ciudades como Duesseldorf y Essen cancelaron todos sus planes para el Carnaval.

La crisis de los migrantes que azota a Europa se vio reflejada en las festividades, que tradicionalmente se mofan de la realidad política del momento.

Una comparsa tenía la imagen de la canciller Angela Merkel al lado de un cartel con su frase del momento: "Esto lo arreglaremos", junto con representaciones de refugiados.

Había otra imagen de Merkel, meditativa, sentada con una bandera de la UE y el letrero: "Merkelancolía".

Ante el resurgimiento de la derecha extrema, un carro llevaba la imagen de un neonazi como un pulpo que asfixia con sus tentáculos a la democracia.

También hubo una estatua del presidente sirio Bashar Assad representado como un ángel de la paz, otro con la imagen del presidente ruso Vladimir Putin y otro del líder norcoreano Kim Jong Un. Hubo alegorías a la crisis financiera en Grecia, y al escándalo de corrupción del presidente suspendido de la FIFA Sepp Blatter.