Sábado 08 de Agosto de 2009
San Francisco.— Alejandro Bertotti, el ex basquetbolista detenido y acusado de asesinar a puñaladas a su esposa embarazada de 6 meses, negó ayer los cargos que se le imputan, tras lo cual se abstuvo de declarar ante el fiscal Bernardo Alberione.
Bertotti estvuo acompañado por sus abogados, Pablo Bianchi y Rubén Caffarata, quienes tras el trámite procesal dijeron que "ahora vamos a estudiar la acusación para fijar una estrategia ya que sería un poco imprudente que Alejandro declare en esta primera oportunidad. El puede declarar o ampliar la declaración durante el proceso, en cualquier momento".
Por su parte, el fiscal Alberione dijo que al acusado se le leyeron algunas de las pruebas en su contra y que una copia del expediente fue entregada a sus defensores. También admitió que "no hay una prueba determinante o concluyente" contra Bertotti, sino "un conjunto de pruebas que establecen su vinculación con el hecho" en el cual está imputado por el homicidio calificado de su esposa, Natalia Vercesi, quien fue atacada a puñaladas en su casa de San Francisco. La mujer, madre de un nene de 5 años, estaba embarazada de 6 meses.
Sobre el estado anímico del ex basquetbolista, el fiscal dijo que lo encontró "tranquilo, sereno". Sin embargo, el abogado Bianchi dijo que el viudo está "muy mal, angustiado", y aseguró que "no podemos tener un diálogo continuo porque comienza a hablar y llora".
El crimen de Natalia ocurrió la noche del 8 de julio cuando junto a su esposo llegaban a su casa. Fue el mismo Bertotti quien llamó a la policía para denunciar que la mujer había sido asesinada por dos delincuentes encapuchados que, con intenciones de robo, ingresaron al domicilio familiar.
Vuelta de tuerca.Esa versión inicial fue desvirtuada por la investigación y tuvo un vuelco fundamental cuando Leandro Forti, de 19 años, se entregó a la Justicia. El muchacho acusó a Bertotti de haberle pagado para que golpeara a su esposa con fines intimidatorios pero no para matarla, por lo que el fiscal lo imputó como autor de "homicidio en ocasión de robo".
Posteriormente, el fiscal ordenó la detención del viudo y lo acusó de homicidio agravado por el vínculo y alevosía, delito castigado con prisión perpetua. Las sospechas de los pesquisas radican en que el ataque pudo estar motivado en celos del acusado hacia su esposa, dijeron los pesquisas. (Télam)