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Alcoholemia: sólo 7 conductores dieron positivo en los 152 controles de Año Nuevo

"Vemos con entusiasmo que los rosarinos, al igual que en Navidad, optaron por tomar conciencia", dijo el titular de Seguridad Ciudadana.

Viernes 02 de Enero de 2015

Los rosarinos comienzan a tomar conciencia de que el alcohol y el volante no son compatibles. La buena noticia comenzó a tener su efecto en los resultados de los controles de alcoholemia, ya que durante las festividades de Año Nuevo se realizaron 152 controles y sólo siete dieron positivo. "Vemos con entusiasmo que los conductores, al igual que en Navidad, optaron por tomar conciencia", evaluó el titular de la Secretaría de Control y Convivencia Ciudadana, Pablo Seghezzo.

En efecto, el funcionario destacó el bajo índice de alcoholemia positiva (4,6 por ciento) encontrado en los múltiples controles realizados en distintos puntos de la ciudad. "Al igual que en Navidad, la mayoría de los conductores optó por respetar las normativas y con ello contribuir a la convivencia urbana en general. Los rosarinos logramos celebrar la llegada de un nuevo año en ajustado cumplimiento a la ley", remarcó Seghezzo.

De acuerdo a los datos difundidos por la Secretaría de Control y Convivencia Ciudadana, durante este miércoles a la noche y jueves a la madrugada, personal de las áreas de control municipales junto a efectivos policiales y de las fuerzas federales con asiento local, realizaron 152 controles vehiculares con el objetivo de detectar a conductores alcoholizados.

De ese total, se registraron 11 remisiones al corralón, 7 por alcoholemia positiva y 4 por falta de documentación obligatoria para la circulación.

En relación a la alcoholemia, los índices más elevados fueron de 2,96 en un motociclista, y 1,20 en un automovilista. Hay que tener en cuenta que el máximo permitido de alcohol en sangre es de 0,50 gramo por litro, por lo que en el caso de esos dos infractores fueron detectados conduciendo en un importante grado de embriaguez.

"Debemos destacar el bajo índice de conductores a los que se les detectaron niveles de alcohol en sangre no permitidos", indicó Seghezzo. "Tal como sucedió durante la Nochebuena pasada, observamos un descenso de casos de alcoholemia en los conductores. Creemos que la constante presencia del Estado en las calles, los operativos de prevención y la promoción de la importancia de adquirir una conducta responsable al volante, van dando resultados muy positivos", analizó.

"Mantuvimos una presencia preventiva con agentes en distintos puntos de Rosario, atendiendo a la gran afluencia de gente que se espera durante este tipo de celebraciones. Como Estado pusimos todo nuestro esfuerzo y responsabilidad y pudimos advertir que la población colaboró. La gente salió a festejar el nuevo año pero lo hizo de manera ordenada, cumpliendo las normas de tránsito, con un claro respeto a los derechos de todos de disfrutar de los espacios que compartimos", señaló.

El funcionario también tuvo su augurio. "Esperamos que este 2015 podamos avanzar aún más en la construcción de un tránsito en el que se cumplan las leyes, en el cual tanto conductores como peatones puedan circular con seguridad. Lo mismo buscamos para el uso de los espacios públicos, que entendamos que nos pertenecen y por ello es nuestra la responsabilidad cuidarlos y preservarlos. Desde el Estado municipal redoblaremos los esfuerzos por más y mejor convivencia", puntualizó.

Cada vez hay menos heridos por pirotecnia; el 31, apenas cuatro

La celebración de Año Nuevo también empieza a generar conciencia a la hora de la manipulación de pirotecnia. De acuerdo a datos de la Secretaría de Salud Pública de la Municipalidad, sólo cuatro personas (dos mayores de edad y dos chicos) debieron ser atendidos tras resultar heridos por petardos. Y en relación a los accidentes de tránsito, 14 rosarinos sufrieron heridas en diversos choques pero sólo cinco de ellas debieron permanecer internadas; el resto sufrió lesiones considerablemente leves.

En relación a los heridos por pirotecnia, la baja cantidad de pacientes que sufrieron lesiones comienza a evidenciar un cambio de conducta en los rosarinos a la hora de las celebraciones.

En rigor, este tipo de cambio de hábitos parece ser una tendencia nacional. En Capital Federal y la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, el número de heridos por manipulación de petardos también disminuyó con respecto a otros años.

En efecto, en la Ciudad de Buenos Aires unos 38 pacientes fueron atendidos a raíz de heridas producidas por pirotecnia durante los festejos de Año Nuevo, mientras que hubo un 30 por ciento menos de heridos en la provincia de Buenos Aires y los especialistas aseguran que la cantidad de afectados disminuyó respecto a otros años.

Así surge del registro de los hospitales Santa Lucía, Hospital Municipal del Quemado y del Instituto Oftalmológico Pedro Lagleyze.

En el Santa Lucía fueron 17 los heridos que llegaron a atenderse, unos 10 menores y siete adultos, y sólo a dos de los pacientes se les tuvo que realizar una cirugía y evolucionan positivamente, explicó el jefe de guardia de ese centro de salud, Marcelo Lagos.

No obstante, las autoridades de ese efector aseguraron que la cantidad de heridos disminuyó respecto a otros años. En el centro Pedro Lagleyze, del barrio porteño de Villa General Mitre, el jefe de guardia Alejandro Sorana, consignó que se atendieron nueve pacientes y ninguno requirió internación, sino que se les aplicó un tratamiento ambulatorio. Desde ese centro de salud, también coincidieron que hubo una baja significativa de cantidad de heridos respecto al año anterior.

En el Hospital de Quemados porteño fueron 12 los heridos, seis de ellos menores, tal cual detalló la jefa de emergencias, Myriam Miño, quien señaló que "disminuyó significativamente" la cantidad de heridos. En ese sentido, la médica consideró que las campañas de prevención fueron muy efectivas.

"Muchos vinieron porque les explotó el cohete en las manos", contó Miño.

En San Juan, en tanto, un nene de 12 años sufrió la amputación de tres dedos a raíz de las graves heridas que le ocasionó la explosión de pirotecnia, a la par que otro chico fue internado por quemaduras que sufrió en el rostro, oreja y manos.

En el caso del nene que sufrió la amputación de tres dedos, llegó al hospital con su mano derecha en pésimas condiciones.

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