Domingo 01 de Marzo de 2015
El caso específico es el de la empresa Seals SRL, cuya situación fantasmal ante los reclamos por mal uso de las "bocinas comunitarias" es evidente. Sólo les interesa facturar y cobrar por el dispositivo, ya que nadie atiende ni se responsabiliza por el inadecuado uso de las mismas. Se manejan de forma oscura, sin seriedad y no brindan información de la mecánica del supuesto sistema de seguridad. También sucede que hay "buenos vecions", cuyos códigos se visualizan en el equipo colgado de un poste de la calle Paz, antes de llegar a Dorrego, mano izquierda, donde activas y desactivan la misma en forma continua, como si fuese un juguete, pero alrededor de las 5 de la madrugada. Ello trae aparejado que los vecinos ya no podamos descansar en paz porque los desconocidos realizan dicho acto en forma visiblemente irresponsable y sin dar la cara y sin cordura alguna, simplemente accionando un botón de control remoto. A su vez, cabe mencionar al vendedor, instalador y al servicio técnico ya que tampoco toman nota de los reclamos. Es sabido el modus oprendi de crear un mercado, por poner un ejemplo malo, generando robos en ciertas zonas para luego salir a ofrecer rondines y sistemas de seguridad. En cuanto a la afectación del espacio público, deseo que el área de Control y Convivencia Ciudadana tome las cartas en el asunto ya que desde la intendencia se promueve la habilitación de alarmas vecinales y cámaras de seguridad mediante presupuestos participativos, , dejando de lado la salud ambiental y sin evaluar los impactos de sonoridad elevadas.
Luis Suárez
DNI 15.750.459