Sábado 10 de Enero de 2009
El barrio de Pichincha se sacudió ayer cerca del mediodía con un operativo policial montado en torno a un robo menor a una ferretería y bazar de Francia al 100. Varios patrulleros de distintas secciones de la Unidad Regional II coparon la zona aledaña al comercio ante el temor de que un grupo de delincuentes hubiera tomado rehenes y, en el apuro por llegar a tiempo, un móvil del Comando Radioeléctrico chocó violentamente contra un auto particular. El resultado: los dos policías de la patrulla y el civil que manejaba el otro coche sufrieron heridas de distinta consideración, aunque no de gravedad. Uno de los presuntos ladrones fue detenido a bordo de una moto a pocos metros del negocio.
La alarma en la central del Comando sonó alrededor de las 11.15. Al principio la información consignaba que al menos tres hombres armados habían ingresado a la ferretería industrial Calzavara Hermanos, de Francia entre Jujuy y Salta. El dato que generó mayor incertidumbre señalaba que uno de los asaltantes, que se había quedado en la vereda cumpliendo la función de campana, había sido capturado y que sus cómplices, al verse descubiertos, se habían refugiado en el interior del inmenso local con varias personas como presuntos rehenes.
Frente a esa situación móviles del Comando, la Patrulla Urbana y de las seccionales cercanas comenzaron a llegar al lugar. En esas circunstancias, un Chevrolet Corsa con la identificación 3812 que circulaba por Francia de sur a norte colisionó contra un Volkswagen Bora negro al llegar al cruce con Catamarca, una esquina con semáforos. "El coche particular venía por Catamarca con onda verde, cruzó la avenida y lo embistió el patrullero que venía con las balizas y sirena encendidas", contó a este diario una testigo del choque.
El auto policial dio un trompo y quedó con el frente destruido justo en la intersección de las calles. El Bora fue a parar sobre el cantero central de Francia y quedó a un metro de una palmera. Los ocupantes de los dos vehículos tuvieron que ser trasladados a centros médicos por traumatismos.
Sitiados.La policía rodeó la manzana de Calzavara y hasta cortó el tránsito. Pero lo que realmente había sucedido dentro del local fue que un grupo de empleados detectó entre las góndolas recargadas de mercadería a un muchacho sospechoso que había estado en ese mismo lugar el día anterior.
El joven no exhibió armas en ningún momento. Tampoco amenazó a ningún empleado. De hecho las dos cajeras ni lo vieron. Al parecer se dedicaba a guardar entre sus prendas diferentes tipos de repuestos o piezas de ferretería. Según contó un empleado, el día anterior había desplegado la misma maniobra. "Hay gente que se guarda mercadería entre la ropa y después pasa por caja y paga sólo por un par de tornillos", contó.
Ayer el joven ladrón, que tendría unos 20 años, fue descubierto por uno de los dueños en momentos en que cometía el hurto y el comerciante llamó a la policía. El local tiene su fachada sobre el 133 de avenida Francia y se extiende prácticamente hasta el corazón de la manzana. En la parte delantera, además de exhibirse herramientas, maquinarias y repuestos hay dos cajas, separadas del ingreso principal por una barrera.
Uno escapa, otro cae."Fue todo muy de película. Enseguida se llenó de policías que gritaban todos al piso", rememoró Carla, una empleada del lugar. Los uniformados revisaron palmo a palmo el local, incluso las oficinas que están en la parte posterior. Pero a esa altura el ladrón que estaba dentro del comercio había escapado. Su cómplice, en cambio, fue capturado cuando se encontraba a pocos metros del ingreso, a bordo de una moto de mediana cilindrada.
"Hubo un poco de alboroto cuando lo descubrieron, antes de la llegada de la policía, y parece que se dio cuenta y escapó", contaban ayer en Calzavara en referencia al prófugo.