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Al tío de "Pocho" Lavezzi lo mataron de tres disparos

Así lo determinó el informe preliminar de la autopsia practicada al tío del futbolista, estudio que descartó la primera versión oficial que había atribuido el deceso a un disparo en la cabeza.

Viernes 14 de Febrero de 2014

Jorge Lavezzi, el dueño de una pescadería de Villa Gobernador Gálvez asesinado la mañana del martes cuando bajaba a comprar pescado fresco en un camino ribereño de esa ciudad, fue ultimado con tres tiros que le ingresaron por la espalda. Así lo determinó el informe preliminar de la autopsia practicada al tío del futbolista de la selección argentina y el Paris Saint Germain Ezequiel "Pocho" Lavezzi, estudio que descartó la primera versión oficial que había atribuido el deceso a un disparo en la cabeza.

El dictamen forense detectó que el comerciante tenía una marca de golpe en el cráneo pero no un disparo, como en un primer momento se informó desde la fiscalía actuante. Lo que parecía ser una perforación de bala en realidad era un pequeño orificio producto de un golpe que podría haber sufrido el hombre al caer. La causa de la muerte, sin embargo, fue adjudicada a tres disparos de bajo calibre que le ingresaron por la espalda causándole heridas gravísimas en órganos vitales.

Una fuente cercana a la investigación señaló ayer que las perforaciones de bala halladas durante el estudio forense en la espalda de la víctima eran imperceptibles a simple vista. Como en el lugar se había encontrado una vaina calibre 22, los investigadores estiman que los plomos que lo hirieron se corresponderían con ese calibre.

Todos los días. El tío de Lavezzi era conocido como "El barba" por el tupido pelaje que supo ostentar en su rostro hasta no hace mucho tiempo. Lo asesinaron al amanecer del martes en la zona de Villa Gobernador Gálvez denominada villa La Ribera cuando aún no se había desatado la tormenta que poco después anegaría el lugar. El comerciante, dueño de una pescadería ubicada en Soldado Aguirre y Filippini, había ido como todas las mañanas hasta la bajada de pescadores que se encuentra junto al paredón del frigorífico Paladini. Llegó en su vieja pickup Ford F-100 para comprar pescado fresco y así abastecer su local. Poco había pasado de las 6.30 y en el lugar era conocido y respetado.

Pero a mitad de camino entre La Ribera y el río Paraná, un estrecho sendero de 200 metros rodeado de cañaverales y yuyos altos, fue interceptado por uno o más desconocidos que lo balearon sin piedad. Según la investigación, al hombre de 60 años y padre de dos hijos, le faltó algo de dinero y el teléfono celular. El crimen fue descubierto por un pescador que se topó con la camioneta y encontró al conductor tirado al costado de una de las puertas. Entonces advirtió que Lavezzi tenía una perforación a la altura de la oreja izquierda que en un primer momento se confundió con un orificio de bala.

En tanto, la investigación judicial del homicidio no tenía hasta ayer imputados y el fiscal Miguel Moreno, a cargo de la pesquisa según el nuevo sistema penal, seguía recolectando evidencias con el apoyo de la policía a fin de confirmar el móvil del crimen y poder dar con sus autores.

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