Al señor director provincial de la Niñez
Fui postergando esta forma de intentar llegar a usted, como último recurso, porque hasta hoy cobijé la inocente esperanza de que se hiciera eco de mis reiterados pedidos verbales por...

Jueves 25 de Abril de 2013

Fui postergando esta forma de intentar llegar a usted, como último recurso, porque hasta hoy cobijé la inocente esperanza de que se hiciera eco de mis reiterados pedidos verbales por intermedio de funcionarios de su entorno laboral, para dialogar sobre una situación gravísima, que tiene origen en la desidia de la institución que usted preside en esta provincia y que es la Dirección de Promoción de los Derechos de la Niñez, Adolescencia y Familia. Usted, licenciado D'Anna, y el Equipo Norte, se responsabilizaron, ajustándose a derecho, de ubicar a dos hermanitos en riesgo, en sendas familias solidarias, por problemas de consumo de estupefacientes de la madre, comprometiéndose al mismo tiempo con ella a abordar la problemática que atraviesa, en vista de lograr su recuperación, para reencontrarse con sus hijos, a los que ama, pudiendo yo dar fe de ello. Lo lamentable y repudiable es que usted licenciado D'Anna y el Equipo Norte la abandonaron a su suerte, tal vez en la convicción de que en ella se naturalizó ese estado de abandono, que se configuró en su existencia desde que tenía dos años, ya que por iniciativa familiar y decisión y mandato judicial, Mariela fue pululando por todos los hogares instalados en esta ciudad para ese fin (los niños abandonados).Tenía nueve añitos cuando en el ámbito familiar sufrió el primero de los tres ataques sexuales de los que fue víctima en su penosa existencia. Sin norte, ni rumbo, la vida la fue llevando a conectarse con personas que al igual que su familia la maltrataban. Hace seis años nació su primer hijo, y luego vinieron las drogas que la sorprendieron como siempre deambulando en la calle. Hace nueve meses, llegó su segundo hijo. Poco lo acunó y amamantó, pues le detectaron en sangre el consumo de drogas y sobrevino la medida excepcional de separarla de ellos, situación que aceptó sin oponer resistencia, comprendiendo que sus pequeños tienen que estar protegidos. Hoy esta joven está nuevamente embarazada, y es que pasó mientras profundizó el consumo de drogas. Usted licenciado D' Anna la depositó en un hogar religioso que puede darle albergue, pero sin asumir el compromiso de proporcionarle la atención médica que ella y su hijo por nacer requieren. Tres meses de gestación, cinco meses. No hay forma de saberlo, como tampoco cuál es el estado de salud del niño por nacer. Señor director provincial, licenciado D' Anna, la ley existe, pero usted actúa como si no existiera. El no hacer es no ejecutar cuando se debe (en este caso ). Si yo fuera abogada pensaría que estamos ante un incumplimiento de los deberes de funcionario público y abandono de personas. No lo soy, pero pienso igual.

Elsa Beatriz Ponsone
Asistente Social
DNI 10.189.846