Al presidente de Newell´s
Al leer su carta abierta primero sentí sorpresa, que mutó a estupor más tarde. Su carta abierta es el desatino más chapucero y el exabrupto más grosero que recuerdo por parte de una...

Jueves 10 de Noviembre de 2011

Al leer su carta abierta primero sentí sorpresa, que mutó a estupor más tarde. Su carta abierta es el desatino más chapucero y el exabrupto más grosero que recuerdo por parte de una persona en el ejercicio de la presidencia de una institución tan importante como el Club Atlético Newell´s Old Boys. De ella brota lo que la misma gestión de la comisión directiva deja divisar: un mar de soberbia capaz de ahogarnos a todos. Y cuando la soberbia viene de la mano de la inoperancia, conforman una mixtura de un alto nivel de riesgo. Las elecciones que según usted "han logrado", son un logro de todos. Por lo cual ustedes están representando a esta masa societaria que les encomendó una tarea cardinal: desalojar del gobierno del club al señor Eduardo López. Nadie discute cómo estaba el club. La discusión pasa por el hecho de que si haber ganado las elecciones los habilitaba al ejercicio eficiente de la gestión de la institución de semejante importancia. Una simple evaluación de desempeño demuestra que la gestión de la CD es pobre, y de ahí el creciente malestar de la gente incrementado por ese dejo de autismo que usted termina coronando con su carta abierta. Sin hacer mención a la grosería del propio texto. Es verdad que tuvimos logros deportivos, como también es cierto que hoy tenemos virtual promedio de descenso directo. Cuando uno evalúa una gestión, la valora con sus débitos y sus créditos, y nosotros estamos hoy con la cuenta corriente futbolística en rojo y a punto de que nos la cierren y nos manden al descenso. Por si esto fuera poco, también cuestiona la eficiencia de la policía y señala que el jefe del operativo policial no debía serlo más. Me pregunto, ¿por qué no se observa más al árbitro que nos designan en cada partido, o los horarios en que nos hacen jugar? "Nos podemos seguir equivocando porque hacemos cosas que creemos son las correctas", dice. Esa es la raíz del problema: siempre hacen lo que ustedes creen que es correcto y, equivocándose, siguen haciéndolo sin escuchar ninguna otra voz. En este camino, el futuro luce funesto. Lo señalado no cuestiona la honradez y la nobleza de su equipo, eso se da por descontado. Lo claro es que les faltó el pensamiento estratégico para entender que, dadas las circunstancias en que asumieron, era una CD de transición que tenía como objetivo desplazar el gobierno anterior. Y un gobierno de transición debe promover una amplia participación de todos los sectores. Que podamos expresarnos libremente no es un beneficio otorgado por ustedes, es nuestro derecho que nos corresponde. Respecto a los insultos que le han realizado, los mismos deben ser merecedores del más categórico de los repudios por parte de todos, pero también debieran gestar en usted alguna reflexión sobre el porqué está pasando esto. No caben dudas que las decisiones son propias de la CD que usted preside, y es por ello que usted es el máximo responsable político de esta apremiante realidad. Por otra parte, le sugiero que evite relacionar a toda opinión distinta y divergente con la gestión y la persona de Eduardo López. No todas las personas que estamos en desacuerdo en la gestión que están llevando adelante nos manejamos tan básicamente. Las personas pensamos distinto, y tenemos el derecho a expresarlo dentro de los códigos de urbanidad a los que lo invito a adherirse. Termina su carta diciendo que "ustedes" no se defecan en "nadie", y que no van a permitir que "nadie" se defeque en "ustedes". Qué tristeza siento al leer esas imágenes escatológicas vertidas en su carta, doctor Lorente. Entre esos "ustedes", "nosotros" y "nadie", hay "alguien" que evidentemente ustedes no pueden ver: Newell´s Old Boys.

Gustavo A. Albertengo,
DNI. 12.256.060
albertengo@hotmail.com