Al maestro Hernández Larguía
En su edición del 5 de julio, La Capital publicó una carta firmada por el maestro Hernández Larguía, cuyo título es "Más de lo mismo". La leí con sumo interés, como todas las cartas que escribe el distinguido músico.

Martes 07 de Julio de 2009

En su edición del 5 de julio, La Capital publicó una carta firmada por el maestro Hernández Larguía, cuyo título es "Más de lo mismo". La leí con sumo interés, como todas las cartas que escribe el distinguido músico. No me sorprendió su contenido salvo la última oración, que dice lo siguiente: "Hernán Kruse, te noto muy callado". Y sí, querido maestro, estuve callado todos estos días por la tristeza que me produjo el resultado electoral del 28 de junio. Para mí fue un golpe muy fuerte darme cuenta de que la inmensa mayoría de los argentinos que fueron a votar rechazaron valores políticos, económicos y culturales, que me son muy caros. El 28 de junio me di cuenta, querido maestro, que el pueblo rechazó el idealismo enarbolado por la juventud de los sesenta y setenta. ¡Cómo no voy a estar triste! Otro sería mi estado de ánimo si en la provincia de Santa Fe y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por ejemplo, hubieran ganado el socialismo y Proyecto Sur, respectivamente. Pese a sus diferencias con el gobierno nacional ambas fuerzas políticas enarbolan ideales que comparto plenamente. Pero no ganaron. Quienes sí lo hicieron fueron conspicuos representantes del neoliberalismo menemista, embajadores de una filosofía política, social, económica, cultural y, fundamentalmente, moral, que le hizo un daño tremendo a la Argentina. Por eso estoy triste, querido maestro. Por eso estoy, también, muy preocupado. El odio al matrimonio presidencial fue hábilmente manipulado por los factores de poder para producir la restauración conservadora. Hay que reconocer la habilidad e inteligencia con que se manejaron sus ideólogos. Su apoyo a Pino Solanas fue una táctica brillante. Debo reconocer también, querido Maestro, que el gobierno nacional cometió muchos errores, que defendió a personajes oscuros y, lo que me molestó sobremanera, fue ingrato con Agustín Rossi, a quien no apoyó como debería haberlo hecho. Si usted, querido maestro, está exultante con el resultado electoral y mira con optimismo el futuro, le ruego que en su próxima carta explique sus razones. Los lectores de La Capital se lo agradecerán.

Hernán Andrés Kruse, hkruse@fibertel.com.ar