Al joven raptado en Funes le robaron 5 mil dólares y $ 8 mil
La declaración en sede policial del muchacho raptado el martes a la mañana en su casa de Funes para ir a robar en la joyería donde trabaja en Rosario no terminó de disipar las incógnitas...

Jueves 15 de Agosto de 2013

La declaración en sede policial del muchacho raptado el martes a la mañana en su casa de Funes para ir a robar en la joyería donde trabaja en Rosario no terminó de disipar las incógnitas en torno al caso. Es que Alejandro Popea narró que luego de robar 5 mil dólares y 8 mil pesos de su casa, donde dejaron maniatados a su hermano y a su madre, los ladrones lo llevaron hasta el comercio del microcentro y le exigieron bajar a buscar el botín mientras ellos lo esperaban en el auto para no quedar registrados por las videocámaras del local. Según ese relato, fue en esa circunstancia que el joven llamó desde la joyería a un vecino y le pidió que comunicara a la policía sobre la situación. Así frustró el golpe al negocio de Maipú al 1000.

En este contexto, el episodio no termina de cerrar para los investigadores, máxime teniendo en cuenta que el padre de la víctima es Leonardo Popea, un ex joyero de 57 años detenido en mayo como presunto miembro de una red de producción, distribución y venta de drogas.

El confuso episodio se originó el martes a la madrugada cuando tres delincuentes irrumpieron en la casa de Popea, cercana al Liceo Aeronáutico de Funes, y amenazaron a punta de pistola a la esposa y sus dos hijos. Tras robar 5 mil dólares y 8 mil pesos, los ladrones maniataron a la mujer y a uno de los jóvenes y se fueron con Alejandro, de 28 años, hasta la joyería El Orfebre, propiedad de un allegado a la familia y donde el joven trabaja.

Fuentes tribunalicias comentaron que, en función de lo declarado por Alejandro en la comisaría 1ª, cuando llegaron al local de Maipú al 1000 los delincuentes no se bajaron del auto para evitar ser captados por las cámaras. "Le dijeron «bajate vos y cargá todo el oro que puedas»", comentó a este diario un vocero.

Sin embargo, al entrar al local Alejandro "llamó a un vecino para que alertara al 911 y efectivos de la policía motorizada fueron a la casa de Funes". Mientras que la llegada de patrulleros a la joyería de Maipú al 1000 habría espantado a los ladrones que esperaban a que su víctima saliera con el oro exigido. En este contexo, el juzgado de Instrucción 10 deberá establecer si el hecho fue un robo a medias o si tuvo alguna relación con el caso por el cual está procesado Popea padre.