Al Hospital Evita de Lanús
Mi prima Belén Genero, de 35 años, está casada y tiene una hijita de 5. El mes pasado viajó con su familia a Buenos Aires (Lanús) para asistir a una fiesta familiar. No había terminado el festejo...

Jueves 21 de Noviembre de 2013

Mi prima Belén Genero, de 35 años, está casada y tiene una hijita de 5. El mes pasado viajó con su familia a Buenos Aires (Lanús) para asistir a una fiesta familiar. No había terminado el festejo cuando tuvieron que internarla de urgencia por un severo ataque de asma. Comenzó un período de desesperación y angustia. Fueron 15 días en los que nuestro vocabulario cotidiano se vio invadido por términos como “entubamiento”, “coma farmacológico”, “oxígeno”, “antibióticos”. Hasta que Belén “volvió”. Con amnesia, ronquera, estupor, pero volvió a vivir. Hoy está en su casa, iniciando su nueva vida. Se repone apoyada en el amor de toda la familia y la mirada enternecedora de su nena. En nombre de su esposo, Juan Manuel Crespo, y el de la propia Belén, quien me pidió que escribiera esta nota, va el agradecimiento infinito al personal del hospital Evita de Lanús. A los médicos, enfermeros, personal de terapia intensiva, laboratorio, mucamas, farmacia, cocina, maestranza, recepción, camilleros y muchos que puedan quedar injustamente en el olvido. Belén es lectora de Coelho y recordó su frase: “Dios siempre me dio una segunda oportunidad en la vida”.

Susana Tealdi
DNI 5.588.201