Lunes 25 de Marzo de 2013
Querido Jorge Bergoglio, sos amigo de los pobres y llegaste a lo más alto en la escala clerical. Todos los pueblos del mundo están contentos con tu designación, espero que no los defraudes y que te dejen gobernar. El 13 de marzo de 2013, a las 15.30, el mundo se conmovió y Argentina se alegró. El hijo de un inmigrante llegado desde su Italia natal, luego de una guerra infame, nuestro país lo cobijó. Querido Papa Francisco, hoy has conseguido algo que no sucedía en el Vaticano por siglos y en sucesivos pontificados, que fue la unión y el respeto de casi todas las religiones que llegaron a la plaza y a la basílica de San Pedro. Mucha suerte en esta misión, muchas gracias por ser un orgullo nacional y que podamos decir que Dios es argentino.
Alberto Mariño
DNI 6.065.426