Jueves 03 de Octubre de 2013
Señor general de la Nación, César Milani: con su desacertada actitud contra los diputados que han cuestionado su rápido incremento patrimonial y su investigación con respecto a la misma, no ha hecho más que querer apagar un incendio con nafta. Debería estar más preocupado en demostrar el error de apreciación de dichos diputados, ya que ellos fueron elegidos por los ciudadanos y están dentro de lo que se llama el Poder Legislativo. Mal hace con esta manera de querer demandarlos por daños a su buen nombre y honor, iniciando un juicio que desde el punto de vista moral es inadmisible. Sólo por esto, ahora sí está en juego y dudas su prestigiosa figura. En otros países normales un general cuestionado por supuestas irregularidades, no le preguntan si se quiere ir, lo echan, así sea un militar de altísimo rango. Por citar un ejemplo, un almirante jefe de la Sexta Flota Norteamericana, cuestionó al presidente de turno e inmediatamente lo pasaron a retiro, y quiero recordarle que el honor no tiene precio, el suyo parece que vale dos millones y medio de pesos, lamentable. Generales que hicieron grande a esta patria se revolcarán en sus tumbas por semejante descrédito de una institución que tanto les costó forjarlas. Deje el camino expedito de la Justicia donde seguramente usted tendrá las pruebas para refutar tal acusación. Será la mejor manera de demostrar su inocencia, eligió mal el camino, como militar sabe que es un error táctico.
Roberto Sánchez