Jueves 18 de Marzo de 2010
Un procedimiento judicial anunciado con bombos y platillos como la desarticulación de un grupo de policías corruptos quedó en la nada. Cuatro agentes detenidos y acusados de mejicanear (robar el botín a ladrones) y extorsionar a personas con prontuario abierto recibieron la falta de mérito y un quinto fue sobreseído definitivamente. Las pruebas que se presentaron contra los acusados no llegaron a tener peso y las víctimas de las presuntas extorsiones no pudieron reconocerlos en rueda de detenidos.
Sin embargo, la investigación de aquellos delitos originó otra causa diferente en la que dos de los efectivos sí fueron procesados como supuestos autores de un robo calificado en perjuicio de una mujer en barrio Ludueña. Sobre esta última acusación, la defensa de uno de los uniformados presentó una apelación y expresó su malestar por una situación que a su entender es irregular. Al parecer, uno de los agentes procesados acusó al otro de ser cómplices en ese hecho, pero al momento de definirse la situación judicial de fondo, el juez interviniente eximió de prisión preventiva a uno y dejó encerrado al otro.
Los cinco policías de bajo rango que fueron detenidos como integrantes de una asociación ilícita pertenecían, hasta el 14 de enero, a los planteles de la seccional 17ª, del Comando Radioeléctrico y la Patrulla Urbana de la Unidad Regional II. Se los acusaba por cargos que iban desde el robo calificado y privación ilegítima de la libertad hasta incumplimiento de los deberes de funcionarios públicos en al menos 20 hechos. Los últimos dos tuvieron como víctimas a un vecino de Roldán y a otro que vive en el Fonavi de Mendoza y Donado.
El juez Luis María Caterina sobreseyó a Germán Almirón y dictó la falta de mérito, es decir el paso previo a la desvinculación de la causa, para Héctor Navarro, Mario Feresin, Guillermo Segovia y Diego Machado.
Sobre los dos últimos nombrados sí prosperó una imputación formal, basada en los dichos de Segovia, quien acusó a Machado de ser su cómplice en al menos un robo. Caterina procesó a los dos, pero le otorgó la excacelación a Segovia y no a Machado. El defensor de Machado, Luis Tomasevich, apeló el procesamiento al considerar que los dichos del otro policía "son un invento".