Al fin se supo: la hija del Duce se enamoró de un comunista
Edda, la hija mayor del dictador fascista italiano Benito Mussolini, mantuvo un romance secreto con un activista comunista llamado Leonida Buongiorno. Sucedió durante el exilio de la mujer en la isla mediterránea de Lípari y el apasionado romance se mantuvo en secreto hasta estos días en que fueron publicadas las cartas de amor que la pareja se había enviado.

Jueves 16 de Abril de 2009

Edda, la hija mayor del dictador fascista italiano Benito Mussolini, mantuvo un romance secreto con un activista comunista llamado Leonida Buongiorno. Sucedió durante el exilio de la mujer en la isla mediterránea de Lípari y el apasionado romance se mantuvo en secreto hasta estos días en que fueron publicadas las cartas de amor que la pareja se había enviado.

La hija del Duce mantuvo esa relación tras la Segunda Guerra Mundial, cuando era ya la viuda del ministro de Asuntos Exteriores de Mussolini, conde Galeazzo Ciano (1903-1944).

Fue el Duce mismo quien ordenó el fusilamiento de su yerno Galeazzo Ciano. No le perdonó que votase su destitución al frente del fascismo italiano el 19 de julio de 1943.

El libro donde se expone la relación, titulado "Edda Ciano y el comunista. La inconfesable pasión de la hija del Duce" (Rizzoli) explica cómo la hija del dictador conoció al activista comunista de Lípari al llegar a la isla de su exilio obligado, una vez que su padre (1883-1945) ya había sido fusilado.

La terraza de la casa La Petite Malmaison se convirtió en el lugar del primer encuentro amoroso de la pareja, donde él le recitaba versos de La Odisea durante los nueve meses que Edda (1910-1995) pasó confinada.

Fue entonces cuando se intensificó la relación epistolar entre ambos, con cartas que con el paso de los años se irían espaciando cada vez más en el tiempo.

"Querido amigo, si vuestros compromisos políticos y vuestras distracciones del domingo os lo permiten, ¿podríais ser tan cortés de venir a hacerme una visita?", decía una de las cartas enviadas por la hija del Duce, textos a los que el autor del libro, el periodista Marcello Sorgi, ha tenido acceso gracias a que fueron conservados en el armario de un hijo de Leonida Buongiorno.

"Conocí a Ellenica (apodo de la hija de Mussolini) una tarde. Al final de una violenta manifestación por las calles del pueblo (...). Me pareció una golondrina herida con las alas quebradas", decía el comunista en uno de los textos.

Según el libro, una vez que la condesa viuda de Ciano abandonó la isla, ambos tuvieron al menos dos encuentros más en Lípari y uno en el norte de Italia. Luego Buongiorno decidió casarse con otra mujer y ella quedó destrozada.

Pasado el tiempo, cuando Buongiorno y la hija de Mussolini rondaban los 70 años se volvieron a encontrar en Lípari y él la llevó, según el libro, al mismo lugar en el que tuvieron ese primer encuentro de amor furtivo.