Sábado 18 de Abril de 2009
Como ciudadano argentino, quiero a través de estas líneas expresar mi gratitud a un presidente que supo ser con su ejemplo y liderazgo un referente de honestidad, personalidad y entrega. Al observar su funeral días pasados, sentí un enorme orgullo de ser argentino. Con el abrazo radical que plasmó una marca inolvidable, con un horizonte lleno de banderas celestes y blancas me ilusioné en ver a mi Patria nuevamente unida, más allá de toda diferencia ideológica y partidaria. Pude descubrir en estos días el ferviente deseo del pueblo argentino de volver a tener en su seno a un líder, a un padre político, a un estadista, a un hombre bueno y conciliador, amante del diálogo y respetuoso de la libre expresión.
Nuestro barco hoy se encuentra "sin timonel" y eso se evidenció en este homenaje a Raúl Alfonsín. Interpreté que muchas personas hubieran deseado melancólica y fervientemente que aquel padre y referente político resurgiera de su cuerpo yacente y tomara las riendas de esta triste y saqueada república. Dios lo bendiga presidente honesto, demócrata y precursor, que supo con perseverancia y entusiasmo llevar a buen puerto a su amada Argentina. Usted ya es en nuestras generaciones motor impulsor de valores y genial maestro de vida democrática. Ahora "más que nunca" Alfonsin.
Arturo Manuel Guaita
DNI 17.229.509