Sábado 02 de Febrero de 2013
La Amia dio ayer marcha atrás y le quitó respaldo al acuerdo entre la Argentina e Irán para crear una comisión que interrogue a los acusados por el atentado a la mutual judía en Teherán, pero igualmente el gobierno ratificó que enviará el convenio al Congreso para su aprobación.
El presidente de la Amia, Guillermo Borger, se bajó de lo conversado con el canciller Héctor Timerman y pidió que el texto acordado por Argentina e Irán para crear la Comisión de la Verdad no se envíe al Congreso y se elabore uno nuevo con las precisiones realizadas por el funcionario en forma verbal.
Por su parte, el vicepresidente de la Daia, Waldo Wolff, consideró que esta decisión de las autoridades de la Amia “parecería ser parte a una interna política” con miras a las elecciones de autoridades que se realizarán en la institución comunitaria en abril.
Timerman logró el martes acercar posiciones con la comunidad judía, que criticaba el convenio bilateral, pero la dirigencia comunitaria reclamó luego que las promesas del canciller fueran anexadas al acuerdo que deberán convalidar Irán y el Congreso.
Entre los puntos reclamados para el anexo figuraban que las declaraciones de los imputados iraníes tengan carácter indagatorio “según el Código Procesal Penal Argentino”, que la llamada Comisión de la Verdad sea sólo “veedora” y que sus dictámenes no sean vinculantes con el proceso judicial, entre otras cosas.
Si bien Borger había confirmado que trabajaría junto a la Cancillería, la Daia y los familiares en la elaboración del documento anexo, ayer pidió revisar todo el acuerdo con Irán.
“Entendemos que no puede haber anexo sino que se revea el documento original”, afirmó Borger, y sostuvo que “hay que rehacer el documento con los puntos planteados en la reunión con Timerman, que no deben formar parte de un anexo”. Luego agregó: “Estamos seguros que el gobierno recibirá de buen modo esta decisión porque entendemos que tiene voluntad de esclarecer el atentado y la Amia hace lo posible por llegar a la verdad”.
“Crear una nueva comisión no tiene nuestra aprobación porque la causa en el estado en que se encuentra, a la espera de tomar las indagatorias y con la voluntad de la Justicia argentina de trasladarse a Irán, hacen que la conformación de una comisión se torne absolutamente innecesario”, subrayó Borger.
Sin embargo, el gobierno ya tiene decidido enviar el acuerdo bilateral al Congreso y continuar con el plan de acción trazado, debido a que la elaboración de un nuevo documento, como reclama la Amia, implicaría reiniciar las negociaciones con Irán.
Según se pudo saber, la nueva postura adoptada por la Amia guardaría relación con la interna política en la mutual judía entre Borger y el rabino ortodoxo Samuel Levin, pero también y con la reticencia del fiscal de la causa Amia, Alberto Nisman, a respaldar el acuerdo.
lnterna. El vicepresidente de la Daia, Waldo Wolff, dijo no poder “creer que en 72 horas se cambie tres veces de opinión en un tema tan delicado como este”. “Lamentablemente esto parecería ser parte de la interna de la Amia mucho más que la resultante del análisis profundo”, afirmó.
El dirigente del brazo político de la comunidad judía consideró que la Amia habría cambiado de posición respecto del memorándum de entendimiento porque en la institución comunitaria existe “una lucha de poder que hacen que las posiciones cambien minuto a minuto en función de quienes dan las ordenes”.
El dirigente calificó la posición de la Amia como “una decisión totalmente espasmódica” y agregó: “Esperamos que de boca de quienes las han tomado nos las confirmen porque nos resultan totalmente inusitadas y difíciles de creer”.