Ahora es el miedo
La derecha no cesa en su empeño por impedir la marcha normal del gobierno nacional. Al fallar la toma por asalto del Congreso por impericia de sus soldados (los legisladores de la oposición), la derecha se valió de las palabras pronunciadas por una senadora kirchnerista...

Viernes 30 de Abril de 2010

La derecha no cesa en su empeño por impedir la marcha normal del gobierno nacional. Al fallar la toma por asalto del Congreso por impericia de sus soldados (los legisladores de la oposición), la derecha se valió de las palabras pronunciadas por una senadora kirchnerista ("estoy sola y tengo miedo") en la famosa sesión donde su sorpresiva presencia rompió la estrategia kirchnerista, para desarrollar una nueva táctica para demoler a Cristina. Inmediatamente la senadora fue presentada por la corporación mediática como una nueva heroína de la República, víctima de un poder siniestro que, en su desesperación por evitar lo inevitable, no vaciló en "apretarla" en pleno recinto. A partir de entonces la corporación mediática lanzó el mensaje del miedo. "La Argentina tiene miedo" es el nuevo canto de guerra de la derecha. Para colmo, en una manifestación de los seguidores del programa kirchnerista "6.7.8" fueron enarboladas pancartas con los rostros de conocidos periodistas que compiten entre sí para ver quién es el más furioso antikirchnerista. Rápido de reflejos el poder mediático contraatacó: "esos periodistas, adalides de la libertad de prensa, están en la mira del gobierno". "Es lógico que el pueblo tenga miedo", machaca la derecha. "Cómo no lo va a tener si el país está en manos de seres inescrupulosos que procuran eternizarse en el poder aterrorizando al pueblo", vocifera el orden conservador. El objetivo es presentar al gobierno de Cristina como una versión vernácula del nacionalsocialismo. En la tapa de la última edición de "Noticias" se ve a Néstor Kirchner muy parecido a Adolph Hitler. El domingo a la noche en el programa de Luis Majul el diputado Pino Solanas dijo que tenía miedo y que responsabilizaba a Cristina si algo le pasaba. La gota que colmó el vaso fue la presencia en televisión de los hijos (¿adoptivos?) de la señora Ernestina Herrera de Noble presentándose como víctimas de un gobierno impiadoso que no trepida en atacarlos para dañar a su madre. La derecha, qué duda cabe, está nerviosa. La debacle opositora en el parlamento obligó al orden conservador a profundizar su ataque contra Cristina, cuya imagen crece, según diversas encuestas. Ahora bien, ¿qué hará la derecha si el miedo no causa el efecto buscado? ¿A qué está dispuesto el orden conservador para evitar que Néstor Kirchner gane las presidenciales de 2011?

Hernán Andrés Kruse, hkruse@fibertel.com.ar