Ahora EEUU acepta ayuda para controlar el derrame
Doce países y varios grupos participan de los trabajos. Se acerca otro huracán

Jueves 01 de Julio de 2010

Estados Unidos aceptó la ayuda de 12 países y organizaciones internacionales para lidiar con el colosal derrame de petróleo en el golfo de México, informó el Departamento de Estado, dependencia que agregó que Washington está definiendo los detalles de la colaboración que ha sido aceptada.

Más de 30 países y organizaciones internacionales ofrecieron ayuda para controlar el derrame. Estados Unidos no tomó aún una decisión definitiva sobre la mayoría de las ofertas.

El país rara vez enfrenta un desastre de tal magnitud que requiera de ayuda internacional. El gobierno sí aceptó ayuda después del huracán Katrina.

"Para ser claros, la aceptación de la asistencia internacional que anunciamos hoy no significa que la ayuda internacional llegue apenas ahora", dijo Crowley, vocero del Departamento de Estado. "De hecho, antes de hoy, había 24 embarcaciones extranjeras que operaban en la región, y nueve países han proporcionado barreras flotantes, filtros y otra ayuda.

Crowley explicó que, desde el 11 de mayo, llegaron vallas flotantes de México, Noruega y Brasil.

El gobierno informó que aceptó la ayuda de seis países —Canadá, México, Croacia, Holanda, Noruega y Japón—. También fueron aceptadas ofertas de la Organización Marítima Internacional y del Centro de Monitoreo e Información, operado por la Comisión Europea.

Las dos organizaciones ofrecen ayuda técnica. México, Noruega, Holanda y Japón están aportando sistemas de filtración, mientras que Canadá envía vallas flotantes, y Croacia manda asistencia técnica.

Sólo una oferta ha sido rechazada, según el documento del gobierno. Los dispersantes químicos ofrecidos por Francia no pueden ser utilizados en Estados Unidos.

Encima el Alex. Para colmo, el huracán Alex está agitando las aguas del golfo, esparciendo el petróleo derramado hacia las playas y ahuyentando a los buques de limpieza. El huracán alzaba enormes olas y generaba vientos de más de 40 kilómetros por hora (25 millas por hora) frente a las costas desde el delta del Mississippi, en Luisiana, hasta Florida.

En Luisiana, la tormenta empujó la mancha de crudo hacia la Grand Isle y la Isla Elmer, dejando en la playa bolas de alquitrán del tamaño de manzanas.

"Lo triste es que habían pasado tres semanas desde que llegó petróleo aquí", dijo el técnico de ciencias marinas Michael Malone.

"Con estas condiciones, hemos perdido todo el progreso que habíamos logrado".

La suspensión de los trabajos, combinada con los fuertes vientos que están empujando el agua hacia la costa, han dejado las playas especialmente vulnerables.

En Alabama, playas normalmente prístinas estaban surcadas de rayas negras de petróleo y bolas de alquitrán.

El mal tiempo muy probablemente seguirá hoy, de acuerdo a lo que informó Brian Lamarre, del Servicio Meteorológico Nacional.

Las autoridades se apresuraron a reubicar las barreras de contención para proteger la costa y tuvieron que sacar las numerosas barcazas que impidieron hasta el momento que el petróleo llegue a los humedales ecológicamente dedicados a la quema y recuperación de crudo y la perforación de dos pozos de alivio, como se los conoce. l (AP)