Aguer, contra el matrimonio igualitario
El arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, volvió a polemizar ayer con la comunidad homosexual argentina y lamentó la sanción de la ley de matrimonio igualitario, a la que consideró "injusta" y "en contra el orden natural".

Jueves 26 de Junio de 2014

El arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, volvió a polemizar ayer con la comunidad homosexual argentina y lamentó la sanción de la ley de matrimonio igualitario, a la que consideró "injusta" y "en contra el orden natural".

El prelado repitió que fue una "abominación" y una "blasfemia" el video que grabaron en la catedral platense la cantante peruana Tigresa de Oriente y la travesti y militante gay Pocha Leiva, porque "se burlaron" de los signos religiosos.

Las expresiones de Aguer merecieron ayer el repudio de la delegación provincial del Inadi y de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans, que le exigió al Vaticano "una sanción ejemplificadora".

Aguer, quien el sábado habló de los homosexuales como personas "depravadas" y "abominaciones amparadas por las leyes" durante una misa de desagravio, sostuvo ayer sus afirmaciones.

Insistió en rechazar las leyes que amparan los derechos de la comunidad homosexual, al asegurar que existen "desgraciadamente porque la Iglesia está en contra del matrimonio igualitario. Es una ley injusta porque va en contra del orden natural".

"Estoy juzgando objetivamente lo que ocurre en Argentina, y otros países también, que se llama matrimonio a lo que no lo eso. A lo que nosotros no podemos llamar matrimonio aunque lo diga la Ley. Se trata de una doctrina de la Iglesia fundada en el orden natural", agregó.

Aguer se defendió de las críticas por sus expresiones ofensivas al advertir que "no habló" de las personas homosexuales y que sólo se refirió como "depravadas" a las personas que "blasfemaron" el templo platense al filmar un video en su interior.

"Eso no se hace en una iglesia", cuestionó, y reiteró: "Yo respeto a todas las personas, pero lo que ocurrió allí es una abominación".

"Lo siento mucho por ellos, la comunidad homosexual" si se sintieron agraviados, dijo Aguer, al afirmar que no podía "quedarse callado" ante los hechos ocurridos en la catedral. Precisó que cuando habló de "abominación" se refirió "al acto de falta de respeto hacia la eucaristía", al señalar que en el video "esta mujer remedó que comulgaba y establecía una cosa erótica respecto del cuerpo de Cristo", por lo que preguntó: "¿Se puede tolerar algo así? ¿Eso no es discriminación?".