Aguas turbulentas
El Estado y los gremios quieren tener injerencia (o entrometerse en una dependencia de negocio), en las empresas privadas del país. Creo que ni a Hitler se le hubiera ocurrido semejante aberración de poder.

Martes 19 de Abril de 2011

El Estado y los gremios quieren tener injerencia (o entrometerse en una dependencia de negocio), en las empresas privadas del país. Creo que ni a Hitler se le hubiera ocurrido semejante aberración de poder. Sería como que una entidad bancaria conceda un préstamo y le envié uno de sus directores al domicilio del solicitante para vigilarlo. El oficialismo, mareado por seguir en el poder, no tiene en cuenta que está navegando en aguas turbulentas; a su paso, también arrastra a los "omnipotentes".

Alba Cuozzo, DNI. 11.708.448