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Aguas incorpora tecnología para detectar pérdidas

Revisará 173 kilómetros de cañerías en toda la ciudad. El titular de la empresa dijo que "el 30 por ciento del agua se pierde por fugas"

Sábado 06 de Septiembre de 2014

La empresa estatal Aguas Santafesinas SA (Assa) acaba de incorporar tecnología de última generación destinada a la detección de fugas no visibles en las redes de agua potable, es decir averías que no se manifiestan con una pérdida en vereda o en calzada, y que por lo tanto resultan muy difíciles de detectar para repararlas. El dato no es menor si se tiene en cuenta que el titular de Assa, Sebastián Bonet, admitió ayer que el 30 por ciento del agua se pierde por fugas de cañerías rotas. En promedio, la empresa repara por mes en la ciudad 930 fugas de cañerías.

La nueva tecnología son "prelocalizadores" que se ubican en distintos puntos de las cañerías en un radio determinado, y permiten conocer de manera inmediata cualquier variación en la red, reduciendo no sólo el número de pérdidas sino también el tiempo en el que cada una permanece.

Estos equipos (originarios de Alemania) se incorporan a las acciones de detección y reparación de fugas que lleva adelante Assa.

En lo inmediato se prevé realizar campañas de búsqueda sistemática en dos amplios sectores de Rosario, alrededor de las más grandes estaciones de bombeo de agua potable de la ciudad: una ubicada en French y Echeverría (estación B) y la otra en Ocampo y Dorrego (estación C).

El primer sector está delimitado por las calles Sorrento, Felipe Moré, Junín y el río. El segundo comprende el radio de calles Pellegrini, Ovidio Lagos, San Martín y bulevar Seguí.

La elección de ambos perímetros se origina en que se trata de zonas con elevadas presiones de servicio, y por lo tanto son mayores las posibilidades de que existan fugas no visibles.

Luego de efectuarse un relevamiento y reparación de las fugas visibles en el terreno, se realizará el relevamiento de las no visibles mediante los recursos tecnológicos disponibles.

Entre ambos sectores se revisarán 173 kilómetros de cañerías.

Tras completarse los trabajos en estos dos sectores, se seguirá con otras áreas de la ciudad.

Cabe destacar que ya se efectuaron operativos similares de detección de fugas no visibles en otras áreas de la ciudad, como en los barrios Godoy, Cristalería y San Martín A. También se trabaja en Granadero Baigorria, Capitán Bermúdez, Villa Gobernador Gálvez y Firmat.

Reparación. Según se destacó, Assa trabaja a diario en la detección y reparación de fugas sobre una red de agua potable que en Rosario supera los 2.000 kilómetros de extensión.

Se trata de instalaciones que trabajan con distintas presiones de servicio durante las 24 horas y por tanto son susceptibles de sufrir roturas en distintos puntos: acueductos, cañerías maestras, distribuidoras, válvulas, conexiones, hidrantes, llaves y medidores.

Mensualmente se reparan, en promedio, 930 fugas en toda la red de agua potable de la ciudad, ya sea en veredas o en la calle, que suelen ser muy visibles por la presencia de los corralitos.

La tecnología de última generación que se utilizará en este operativo se denomina "Sepem 01" y trabaja con el principio de que el flujo de agua constante de una fuga bajo tierra genera vibraciones en el terreno circundante que se transmiten a la superficie y pueden percibirse mediante la tecnología adecuada.

Assa ya cuenta con equipos, denominados geófonos, que utilizan un micrófono de suelo para detectar la fugas.

Reparación

Horas después de que se terminara de arreglar el asfalto de la esquina de Sarmiento y Santa Fe, dañado por sucesivos piquetes frente a la sede de la Dirección de Vivienda, la calle volvió a romperse. Ayer Assa empezó a reparar la pérdida de un caño. Para tapar el hueco dejó dos chapones que, con el ruido que emiten, tienen a maltraer a los vecinos.

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