Jueves 04 de Febrero de 2010
Dada la última y reciente terrible agresión a un automovilista y su familia que viajaban para ir de vacaciones y fue salvajemente agredido con piedras por unos delincuentes que se encuentran ubicados en los ingresos a la ciudad, sin ser yo de Rosario, pero por mi trabajo viajo a la misma tres veces por semana, es que deseo reflexionar en estas líneas por estos hechos que se dan lamentablemente en forma muy reiterada. No caben dudas que Rosario a sufrido una transformación positiva en todo lo que se refiere al desarrollo turístico y urbanístico. Por ejemplo, citar la apertura del casino, la ribera sobre el río Paraná, las hermosas construcciones sobre toda la costa, etcétera, etcétera. Pero creo que las autoridades de Rosario se están olvidando de la otra ciudad, la marginal, la de los barrios, esa que hace que hoy ingresar a la ciudad por distintos lugares sea realmente una pesadilla, donde cualquier rosarino o pasajero que circule por esos lados está expuesto a estos delincuentes que no tienen ningún tipo de reparo en agredir a quien se cruce por su camino con el fin de lastimar o robar lo que está a su alcance. El último hecho fue terrible y lamentable. Ojalá este escrito sirva para que las autoridades políticas y policiales no sólo de Rosario sino de la provincia pongan un freno a estas salvajes agresiones a las personas que a diario circulan por los distintos sectores de ingreso a la ciudad. Debe ser prioridad política resolver este tema si es que desean seguir ubicando a Rosario como una de las ciudades de mayor crecimiento del país.
Sebastián Fornaro,