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Agravaron la imputación a dos farmacéuticos por varios ataques

José Antonio y Juan Pablo Iborra están acusados de atentar contra competidores y funcionarios del rubro, el intento de asesinato de un abogado y amenazas.

Jueves 06 de Noviembre de 2014

La jueza de Instrucción Alejandra Rodenas agravó la imputación contra los dos empresarios farmacéuticos detenidos desde agosto pasado como ideólogos de una serie de atentados contra competidores y funcionarios del rubro, así como también del intento de asesinato de un abogado ocurrido hace dos años. La magistrada agregó otros dos delitos, por hechos de amenazas y ataques violentos, concretados contra dos personas que pertenecen al mismo entorno profesional.

Los acusados son padre e hijo: José Antonio Iborra, de 66 años, y Juan Pablo Iborra, de 39. El primero será impuesto hoy de las nuevas imputaciones en tanto que a su hijo se les comunicaron ayer. Ambos están señalados, a partir de una investigación de la Fiscalía NN a cargo de Marcelo Vienna, de haber ideado un encadenamiento de atentados con disparos, agresiones físicas y amenazas a personas ligadas al negocio farmacéutico.

Iborra hijo se encuentra desde hace una semana en una clínica psiquiátrica a requerimiento de su abogado debido a un cuadro de alteraciones psicológicas constatado por una junta médico forense. Al padre le fue concedido un régimen de prisión domiciliaria en virtud de un cuadro de salud física complejo.

La saga. Los hechos delictivos se registraron en los últimos dos años. José Antonio Iborra era dueño de tres farmacias céntricas al producirse los principales hechos de esta escalada. Los locales estaban en Sarmiento al 800, San Luis al 1000 y San Juan al 1700.

La fiscal Nora Marull hizo imputaciones agravadas contra los dos empresarios que la jueza Rodenas avaló. A padre e hijo se les atribuye entre otros hechos haber ordenado el ataque contra el abogado Alberto Tortajada, baleado en el ingreso a su estudio jurídico, de Montevideo al 2000, el 7 de septiembre de 2012.

Según la Fiscalía NN, el atentado surgió como consecuencia de un conflicto entre Celia L. y José Iborra. Celia es una farmacéutica matriculada que operaba comercialmente el local de San Juan 1784 de la que Iborra era inversor. Tortajada le mandó a decir a Iborra padre que lo arruinaría si no salvaba a su cliente de un embargo de su vivienda. A los pocos días un sicario fue a su estudio y le disparó a quemarropa.

También les cargan haber diseñado el ataque a balazos contra la casa del médico Omar Ulloa, dueño de la cadena Farmavip, en enero de 2013. Menos de un mes después, el 5 de febrero, dos hombres entraron a la clínica de Ulloa mientras atendía a una paciente, lo molieron a golpes y le hicieron saber que eran quienes habían baleado su vivienda en los días previos. Además le exigieron que desistiera de abrir una farmacia en San Lorenzo y Maipú, cuadra en la cual José Iborra buscaba inaugurar un local propio.

Al salir de la clínica de Ulloa, en 3 de Febrero al 1000, uno de los intrusos asesinó de un tiro en la cabeza al policía Carlos Dolce que cumplía adicionales en esa cuadra e intentó detenerlos. El acusado como autor material de ese asesinato se llama Pablo Peralta y está procesado al igual que por el ataque a Tortajada.

Los hechos incluidos a los Iborra en la imputación de ayer son:

• Ser autores intelectuales y/o instigadores del ataque a tiros contra la casa de Patricia Kleinlein, entonces jefa de Inspección de Farmacias en Rosario, contrariados por la realización de una multa, el 24 de agosto de 2012.

• Ser autores intelectuales y/o instigadores de la tentativa de homicidio contra el abogado Tortajada.

• Haber orquestado el ataque contra el médico Ulloa a través de dos ejecutores (Pablo Peralta y Hernán Núñez) para que no abriera una farmacia. Y la responsabilidad por el homicidio del policía Dolce, a quien si bien no fueron a matar, lo eliminaron para abrirse camino tras amenazar al farmacéutico.

• Haber mandado a balear la casa del farmacéutico Ulloa en Santiago al 3000 y un vehículo de la familia el 8 de enero de 2013.

También hay dos acusaciones por nuevos delitos:

• Haber orquestado el ataque contra el dueño de la farmacia de Sarmiento al 600, Daniel D.B., quien recibió tres heridas de arma blanca el 29 de enero de 2013 frente a su comercio. Les imputan por esto ser autores intelectuales de amenazas coactivas calificadas con lesiones agravadas por uso de arma de fuego.

• Haber amenazado a un gerente del laboratorio Roemmers llamado Jorge C. mediante un correo electrónico en el que le advertían que le quitarían "sus cosas más preciadas". En el texto agregaban que Marisa C. (esposa de Jorge G. y farmacéutica de profesión) la pasaría muy mal. Los mails fueron dos: el último se envió el 19 de enero de este año. El propósito era que Laboratorio Roemmers no pusiera obstáculos en la adquisición de tres farmacias de Iborra de parte de un accionista de la Droguería Suizo Argentina.

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