Lunes 21 de Septiembre de 2009
Un joven marino mercante detenido desde enero por estrangular a su hermana, crimen que él mismo
confesó, sumó una acusación más grave a la que pesaba sobre él como autor del homicidio: le
atribuyeron haber planificado el ataque, agravante que prevé una condena perpetua. Esa imputación
le fue impuesta a ocho meses del suceso y a partir del hallazgo, en su casa, de un bolso con sogas
preparado para cometer el hecho.
José Damián Saluzzi fue nuevamente indagado en el juzgado de Instrucción
Nº 12, a cargo de Mónica Lamperti. El joven de 28 años, mecánico dental que trabajaba como
embarcado, está procesado por el crimen de su hermana Analía, de 35 años, bajo la figura de
homicidio simple. Es un delito que contempla una pena de 8 a 25 años de prisión. La medida está
firme. Pero antes de enviar el caso a juicio, el fiscal Nº 8, Edgardo Fertita, pidió que lo
interrogaran por haber actuado con premeditación, lo que agrava el delito.
El muchacho también fue acusado del crimen de su abuela, cinco años
antes, pero por faltad de pruebas obtuvo la falta de mérito (ver aparte).
La noche del crimen. Analía Saluzzi fue asesinada el 10 de enero pasado. La mujer
era soltera y vivía con su madre, Nelly, en Milán 2481. Las dos atendían una pollería de Deán Funes
y Maipú. Y José convivía con ellas cuando no estaba embarcado.
La noche del crimen los dos hermanos estaban solos en la casa porque la
madre habñia viajado a Brasil con su hija mayor. La mañana siguiente, una tía de la mujer denunció
la desaparición de Analía, preocupada porque su sobrina no había ido a trabajar. La policía fue a
buscarla a la casa de zona sur y los atendió José, quien negó que la joven estuviera allí. Incluso
acompañó a los efectivos a buscarla a la casa de su hermana mayor, pero no la encontraron.
Dos horas más tarde los efectivos volvieron al domicilio y el muchacho
admitió que el cuerpo de la chica estaba en el baño. Contó que la noche anterior ella volvió de
trabajar y lo sorprendió mirando películas pornográficas. Discutieron, él la golpeó y finalmente la
estranguló con una soga. La policía encontró a la joven sobre una silla, vestida sólo con una
remera y con una soga aún atada al cuello.
El dato nuevo. La nueva indagatoria para imputarle la premeditación del crimen fue
requerida por el fiscal Fertita luego del secuestro en la casa de calle Milán de un bolso con sogas
que Saluzzi habría traído de su último viaje. El dato fue obtenido por el fiscal al entrevistar a
un familiar del muchacho. Para el encargado de la acusación, indicaría que José preparó el crimen.
Cuando lo interrogaron, Saluzzi lo negó: “No hubo premeditación
para que ocurriera. No lo pensé. No declaro más”, dijo. Aunque el joven ya estaba procesado
por homicidio simple, el fiscal pidió entonces la ampliación de la indagatoria para discutir el
encuadre en la instancia del juicio.
En los próximos días el fiscal tendrá lista la requisitoria de elevación
a juicio de la causa. De todos modos, la calificación del delito se discutirá en el juzgado de
Sentencia donde se dearrollará el juicio, y recién en esa instancia se conocerá cómo se resuelve el
caso.