Miércoles 24 de Junio de 2009
A pesar del esfuerzo sobrehumano e incondicional de un cuerpo médico excelente, Dios quiso llevarse a mi papá, un hombre pleno de vitalidad, que amaba su trabajo y la vida. Estará agradecido desde el cielo todo lo que hicieron por él, por eso quiero hacer hincapié y mencionar a la gente que estuvo en ese cruel desenlace, en primer instancia al Centro Médico Vélez Sarsfield que a través de la doctora Sayra Lega lo auxilió sin límites y puso todo de sí. A los médicos del Sies, a la doctora Marta Figueroa, quien también prestó su ayuda, a la psicóloga Nora Cannavo, al doctor Sacripanti, médico cardiólogo, a la comisaría 8ª y al chofer del servicio de traslado del Sies, que sin tener que ver prestó su colaboración. A los vecinos del Barrio Malvinas, Francisco y David, Susana Furnari, Roxana, María Rosa y demás, chicos de las escuelas que transitaban y le hicieron el aguante a mi papá. Por todo esto quiero hacerle llegar a la directora del Cemi, Abbonizio, mi más sincero e infinito agradecimiento y felicitar a su cuerpo médico.
Familia Rezzoagli, roxana_641@hotmail.com