Viernes 02 de Mayo de 2014
Señor director del Sanatorio San Camilo: el pasado 26 de febrero fui diagnosticado por la doctora Alicia Vilaseca, en su consultorio (adonde había concurrido no como paciente, sino acompañando a mi esposa a un control hematológico de rutina), con el comienzo de un Accidente Cerebro Vascular (ACV), y lo último que recuerdo antes de perder el conocimiento fue: “Miguel Angel estás haciendo un ACV, sentate…”. Emergencia o Urgencia de Vida de Osde llegó rápidamente, mientras la doctora Vilaseca ya había solicitado una cama en la Unidad de Terapia Intensiva de vuestra institución, donde me trataron por un accidente cerebrovascular grave, con recuperación total recién a los dos días. Debo referir mis experiencias como paciente muy bien asistido entre ustedes. En particular el apoyo pastoral, sacerdotal y tierno del RP Landa, vuestro capellán, quien me fortaleció diariamente con la santa eucaristía, me confesó y dio la unción de los enfermos, preparándome espiritualmente para la batalla médica posterior.
Miguel Angel Lucas
lucasmal@fibertel.com.ar