Agradecimiento a profesionales
A casi tres años de iniciada esta situación incomprensible, donde nuestros padres, algunos de avanzada edad, no pueden acceder o disfrutar libremente de la compañía de nuestra abuela casi centenaria...

Domingo 24 de Junio de 2012

A casi tres años de iniciada esta situación incomprensible, donde nuestros padres, algunos de avanzada edad, no pueden acceder o disfrutar libremente de la compañía de nuestra abuela casi centenaria, por razones inentendibles desde lo puramente humano que amerita el caso y por lo cual tras infructuosos intentos dentro de la propia "familia", acudimos a la Justicia. Debimos esperar un año más debido a la jubilación del primer juez que atendió inicialmente el aparente conflicto y recomendó un lógico régimen de visitas, para avanzar en la solución de la situación unilateralmente planteada, acercamiento que dado el entorno y las circunstancias poco fiables, no pudo cumplirse. En la actualidad, con el nombramiento de un nuevo juez hemos logrado un encuentro en el que no existió ninguna negación al mismo por parte de nuestra centenaria abuela sino todo lo contrario; como era natural y esperable, su actitud fue de alegría y emoción. La necedad de los que actúan evadiendo, excusando acciones incomprensibles, contradiciendo una lógica funcional que debería primar como familia, nos hizo reflexionar sobre la vulnerabilidad en la que muchos ancianos se encuentran, las situaciones a las que pueden estar sometidos y que deben aceptar o tolerar, por miedo, desconocimiento, o bien por lo que pueden comprender a esa edad tan al límite, convirtiéndose en víctimas de circunstancias como esta, en las que se los aísla de sus seres queridos, vaya uno a saber con qué métodos y por qué extraños intereses. Sin dar más detalles de esta larga historia que siempre estuvo clara para nosotros, pero que recién comienza a desmitificarse, expresamos nuestro agradecimiento, tras estos años de infructuosos intentos, a cargo del Tribunal Colegiado de Familia de la Tercera Nominación de la ciudad de Rosario, jueza de Trámite, doctora Luz Mariela Alvarez, quien atendiendo a las necesidades humanitarias que el caso requería, tomó la decisión de constituir un Tribunal Domiciliario, actuando con celeridad y compromiso para arribar a un acercamiento e intentar dirimir el conflicto entre las partes. Asimismo, manifestamos nuestra gratitud a la doctora Maricel Palena por su constante dedicación y desvelo en este caso. En tiempos de descreimiento es necesario manifestar que hay profesionales que animan a seguir adelante, contribuyendo como reza el Preámbulo, a afianzar la Justicia.

Jorge Velimirovich.
DNI 22.691.811