Miércoles 28 de Julio de 2010
Hago llegar mi agradecimiento a Pami Rosario; a su interventor, Armando Perichón, y a su médico asesor, Víctor Manuel Maldonado, por la diligente y personalizada atención en un problema, que en otros tiempos, a no dudarlo y por experiencias propias, hubiese tenido que conformarme con la displicencia y buena voluntad de algún empleado para hallar una respuesta. Para beneplácito de los afiliados se ha producido en Pami Rosario un cambio muy notorio y satisfactorio, tanto en la atención como en el mobiliario, aseo y por sobre todo el trato a personas. Es digno de destacar esta situación, porque mucho se dice cuando algo no funciona, y a veces con razón, pero en mi caso particular he recibido en Pami múltiples soluciones.
Manuel Agustín Machado machadoraffo2@hotmail.com