Lunes 16 de Noviembre de 2009
Llegué al consultorio de la doctora Izurieta y después de unos estudios realizados para control, diagnosticó una intervención a llevarse a cabo en las próximas dos semanas. Transcurrido este lapso, todo se dio en tiempo y forma; desde el servicio de mucamas que preparó la habitación, los enfermeros al cuidado y aseo de cada uno de nosotros, la nutricionista que no dejaba de pasar y preguntar si estábamos a gusto con la comida (rica y variada, por cierto), hasta el equipo completo de cirugía, del cual no tengo más que palabras de elogio y agradecimiento. Siento que es mi obligación manifestar mi conformidad y alegría por el buen trato, respetuoso y cariñoso, tan imprescindible en momentos convalecientes. Por ello estas líneas de gratitud para Pami II, donde estuve internada. Muchas gracias y felicitaciones a todo
el personal.
Susana Alamirón,
DNI 4.781.756