Martes 07 de Diciembre de 2010
Mi madre, hermana y yo deseamos manifestar nuestro más sincero y profundo agradecimiento a personal del Sanatorio Plaza de Rosario por la excelente atención y contención recibidas hacia mi querido padre, quien no obstante falleció por su delicada salud. Nosotros tuvimos igual trato en este año y sobre todo los últimos dos meses cuando internamos a mi papá infinidad de veces. A la gente de terapia intensiva, tercer piso en sus tres turnos de enfermeras, mucamas y cocina, guardia médica y en especial al brillante y humano doctor Leonardo Narváez y sus discípulas, Ana Laura Baella y Melisa Herrera. Vayan nuestros mejores reconocimientos por su vocación y entrega, que hizo más llevadera la estadía y partida de mi padre. Su sinceridad y profesionalismo son dignos de imitar por muchos que lucran con la salud. Gente como ésta es la que a uno le recuerda que hay seres humanos comprometidos. Infinitas gracias.
Daniel De Agazio danielo1963@arnet.com.ar